Control de malezas: ¿por qué la labranza no es la solución?

El avance de la labranza agrícola como respuesta al control de malezas resistentes amenaza con revertir los beneficios de la Siembra Directa en Argentina, poniendo en riesgo décadas de avances en conservación de suelos.
Noticias de Agro y Negocios. Control de malezas por qué la labranza no es la solución

La Siembra Directa (SD) transformó la agricultura argentina, convirtiendo al país en un referente mundial en conservación de suelos y eficiencia productiva. Sin embargo, datos recientes de la Red de Manejo de Plagas de Aapresid (REM) muestran un retroceso preocupante: la superficie bajo este sistema cayó del 95% histórico al 82% en la campaña 2024/25. La principal causa es el regreso de la labranza, impulsado por el control de malezas resistentes.

Según la encuesta de la REM, el 18% de la superficie agrícola nacional se trabajó con algún tipo de labranza. El retroceso es más notorio en Entre Ríos, Chaco y Santa Fe, donde supera el 20%. En provincias como Buenos Aires, Córdoba y Santiago del Estero, los porcentajes son menores, pero representan superficies de gran magnitud.

Más de la mitad de los casos (53%) de labranza se deben al control de malezas tolerantes a herbicidas, llegando a casi el 70% en Chaco, Santiago del Estero y Santa Fe.

¿La labranza controla malezas?

Un estudio de la FAUBA en lotes con más de 20 años de SD reveló que la labranza ocasional no reduce significativamente la cantidad ni la diversidad de malezas. Lo único que provoca es una redistribución vertical de semillas, enterrándolas y postergando su germinación.
Esto demuestra que la labranza no es una estrategia efectiva de manejo a largo plazo, aunque pueda dar una falsa sensación de control inmediato.

Los riesgos de abandonar la Siembra Directa

Romper con la SD implica perder beneficios clave:

Mayor erosión y degradación del suelo.

Menor infiltración de agua y capacidad productiva.

Aumento de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

La REM insiste en que la solución está en estrategias integrales, como la rotación y diversificación de cultivos, el uso de cultivos de servicio y la intensificación de secuencias, en lugar de recurrir a atajos que comprometan la sustentabilidad futura.


Cómo colaborar con Región Mar del Plata