Ensayo de cañamo en la Chacra experimental El Pato
La chacra experimental El Pato evalúa cañamo para forrajes, usos industriales y alimenticios, con respaldo científico y articulación institucional.

En la Chacra Experimental Integrada El Pato se desarrolla un ensayo de cañamo que busca recuperar una tradición productiva argentina y adaptarla a los desafíos actuales del cinturón hortícola bonaerense. El proyecto combina ciencia aplicada, articulación institucional y evaluación agronómica, con foco en los forrajes, los usos industriales y el potencial alimenticio del cultivo.
La experiencia se lleva adelante de manera conjunta entre el Ministerio de Desarrollo Agrario de la Provincia de Buenos Aires, la Universidad Nacional Arturo Jauretche y el CONICET, integrando equipos técnicos, investigadores y estudiantes que realizan seguimiento en campo y análisis productivos.
El eje central del ensayo es producir información agronómica validada en territorio. Se trabaja con la variedad Lupin® para evaluar su adaptación a las condiciones edafoclimáticas regionales y su viabilidad dentro de sistemas productivos reales.
El proyecto analiza tres aspectos clave para la incorporación del cañamo:
- Fechas de siembra (octubre y diciembre de 2025, enero de 2026).
- Densidad de plantación y su impacto en biomasa y rendimiento en granos.
- Asociaciones productivas con tomate, anco y maíz.
Estas variables permiten medir desarrollo fenológico, respuesta sanitaria y productividad, especialmente en esquemas diversificados característicos del cinturón hortícola.
La incorporación en sistemas mixtos es estratégica, ya que mejora la eficiencia productiva y la sustentabilidad, aspectos centrales para el futuro de los forrajes y cultivos alternativos en la provincia.
Uno de los principales focos del ensayo es el uso forrajero del cañamo, priorizado por su potencial en la generación de biomasa y aporte a la alimentación animal. También se analizan aplicaciones industriales y alimenticias, ampliando el horizonte de valor agregado.
El ministro bonaerense Javier Rodríguez destacó durante una recorrida que “producir más y mejor también implica producir distinto”, subrayando la importancia de contar con evidencia científica para avanzar en nuevas alternativas productivas.
Una tradición que vuelve con base científica
El cultivo de cañamo tiene antecedentes históricos en Argentina. A fines del siglo XVIII, Manuel Belgrano promovía su producción como herramienta estratégica para el desarrollo textil y naval. Durante el siglo XIX y parte del XX, el cultivo tuvo presencia industrial, especialmente en la provincia de Buenos Aires.
La interrupción en la década del setenta desarticuló ese entramado productivo. Hoy, el ensayo en la chacra experimental El Pato retoma esa tradición desde una perspectiva moderna: articulación entre Estado, universidad y sistema científico, con foco en la generación de datos concretos para productores.

