INTA analizó en Expoagro el futuro de la salud del suelo
Especialistas del INTA y del sector agroindustrial debatieron en Expoagro cómo mejorar la salud del suelo, clave para la productividad y la sostenibilidad agrícola.

La salud del suelo se convirtió en uno de los temas centrales del debate técnico en Expoagro, donde especialistas del ámbito público y privado analizaron el papel de la ciencia, la innovación y la articulación institucional para avanzar en la regeneración de los sistemas productivos en Argentina.
El panel titulado “Midiendo la salud de nuestros suelos: la innovación como aliada en la regeneración” se desarrolló en el Anfiteatro de la Fundación ArgenINTA y reunió a referentes del sector como Jorge Gambale, director nacional de Agricultura; Nicolás Bronzovich, presidente del INTA; Marcelo Torres, presidente de Aapresid; y Guillermo Delgado, gerente de Sustentabilidad de Syngenta.
Durante el encuentro coincidieron en que la recuperación de los suelos productivos se transformó en uno de los principales desafíos para el agro argentino, especialmente frente al crecimiento de la demanda global de alimentos y la necesidad de mantener la sostenibilidad ambiental.
Durante su exposición, Nicolás Bronzovich, titular del INTA, señaló que el debate sobre la salud del suelo requiere cada vez más rigor científico y una mirada interdisciplinaria.
Según explicó, la relación entre sustentabilidad, rentabilidad y productividad agroalimentaria es cada vez más compleja, lo que obliga a fortalecer la cooperación entre instituciones científicas, empresas y productores.
El especialista remarcó que el sistema agroalimentario actual es más amplio y diverso que en décadas anteriores, con la participación creciente de nuevos actores que aportan conocimiento, tecnología e innovación.
En ese contexto, subrayó que la salud del suelo debe abordarse desde una visión integral, considerando simultáneamente sus dimensiones físicas, químicas y biológicas, ya que todas forman parte de un mismo sistema.
La brecha de nutrientes en los sistemas productivos
Uno de los diagnósticos más relevantes que se planteó durante el panel fue la brecha existente en la reposición de nutrientes.
De acuerdo con datos presentados por los especialistas, en la Argentina se repone aproximadamente la mitad de los nutrientes que se extraen del suelo mediante la producción agrícola, lo que genera un deterioro progresivo de la fertilidad.
Esta situación representa uno de los principales desafíos para el sector agropecuario, ya que la pérdida de nutrientes afecta la productividad de los cultivos y compromete la sostenibilidad del sistema agrícola a largo plazo.
Ciencia y tecnología para entender mejor el suelo
Los especialistas destacaron que en los últimos años se registraron avances importantes en la generación de información científica sobre los suelos productivos.
Entre las herramientas más relevantes se encuentran los mapas de carbono y de nutrientes, desarrollados a partir del trabajo conjunto entre instituciones públicas y privadas.
Estos mapas permiten analizar la dinámica del suelo con mayor precisión, facilitando el diseño de estrategias de manejo más eficientes y adaptadas a cada región productiva.
Además, las nuevas tecnologías están permitiendo realizar análisis cada vez más detallados del ambiente agrícola, incluso a escalas muy pequeñas.
En ese sentido, distintos equipos de investigación trabajan en herramientas que permiten evaluar el comportamiento del suelo y de los cultivos a nivel de planta, lo que abre nuevas posibilidades para mejorar el manejo agronómico.
Suelos más sanos, sistemas más rentables
Otro de los puntos destacados durante el debate fue el vínculo entre salud del suelo y rentabilidad productiva.
Según explicó Bronzovich, los sistemas agrícolas que mantienen suelos equilibrados y bien gestionados suelen ser también los más eficientes desde el punto de vista económico, ya que logran sostener la productividad en el tiempo con un uso más racional de los recursos.
Esto demuestra que las prácticas orientadas a la regeneración del suelo no solo tienen beneficios ambientales, sino también impactos positivos en la competitividad del sector agroindustrial.
Una oportunidad para el agro argentino
Finalmente, el presidente del INTA destacó que Argentina cuenta con una base científica sólida y una amplia experiencia en prácticas agrícolas sostenibles que pueden contribuir a la regeneración de los suelos.
Según explicó, el organismo dispone de conocimientos técnicos y recomendaciones adaptadas a distintos sistemas productivos y regiones, lo que representa una herramienta clave para avanzar hacia modelos agrícolas más sustentables.
En un escenario internacional marcado por cambios tecnológicos y nuevas exigencias ambientales, mejorar la salud del suelo también puede convertirse en una oportunidad para que el sistema agroindustrial argentino fortalezca su posicionamiento en los mercados globales.

