Tandil apuesta a la producción de viñedos en Buenos Aires
La producción de viñedos en Tandil gana protagonismo en Buenos Aires mientras el sector vitivinícola nacional enfrenta una fuerte caída de explotaciones.

La situación del sector vitivinícola argentino atraviesa un momento de fuertes transformaciones y desafíos productivos. En ese contexto, el ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, visitó la bodega Cordón Blanco en la ciudad de Tandil, donde mantuvo un encuentro con productores para analizar la realidad del sector y las políticas destinadas a impulsar la producción provincial.
Durante la recorrida, el funcionario advirtió sobre el complejo escenario que atraviesa la actividad y afirmó que “en la Fiesta Nacional de la Vendimia no hay nada que festejar”, en referencia a la crisis que enfrenta la vitivinicultura en el país.
Según datos mencionados durante la visita, en los últimos dos años desaparecieron 2.088 viñedos en Argentina, una señal de las dificultades que enfrentan los productores frente a la caída del consumo, los bajos precios de la uva y los problemas de financiamiento.
Caída de viñedos y bodegas en el país
Las cifras del sector reflejan la magnitud de la situación. En 2025 se contabilizaron 20.939 viñedos activos con 196.220 hectáreas cultivadas, mientras que el número de bodegas elaboradoras también registró una caída significativa.
En la cosecha 2026, el número de establecimientos elaboradores se redujo un 25% respecto de 2025. Actualmente existen 503 bodegas activas, cuando el año anterior en la misma etapa se registraban 680.
La tendencia también impacta en la principal región productora del país, Mendoza, donde las bodegas pasaron de 478 en 2025 a 374 en 2026.
Desde el sector explican que esta situación responde a múltiples factores, entre ellos la caída del consumo interno, el sobrestock de vino y mosto, los bajos precios de la uva y la falta de financiamiento, lo que llevó a que algunas bodegas reduzcan su producción y otras directamente cesen su actividad.
Incluso algunos productores advierten que, si el escenario se mantiene, parte de la uva podría quedar sin cosechar en las cepas, algo que reflejaría el impacto de la crisis en la cadena productiva.
Tandil y el desarrollo de nuevos viñedos bonaerenses
Frente a este contexto, la provincia de Buenos Aires impulsa el crecimiento de nuevas regiones vitivinícolas, entre ellas la zona serrana de Tandil.
El ministro Rodríguez destacó que el objetivo es construir una vitivinicultura bonaerense con identidad propia, promoviendo oportunidades productivas y el agregado de valor en origen.
Entre las iniciativas que impulsa la provincia se encuentran programas de promoción de regiones vitivinícolas, el desarrollo de un módulo experimental de vid en CORFO, y la creación de la marca “Vino Buenos Aires”, establecida por la Ley 15.404, que busca fortalecer la producción y comercialización de vinos elaborados en territorio bonaerense.
La bodega Cordón Blanco, pionera en la producción de vino en Tandil
Uno de los proyectos emblemáticos de esta expansión vitivinícola es la bodega Cordón Blanco, un emprendimiento familiar fundado en 2008 por los hermanos Valeria, Mariano y Matías.
El proyecto comenzó tras estudios de suelo y clima que detectaron condiciones favorables para el desarrollo de viñedos en la región serrana de Tandil.
El primer viñedo fue implantado en 2007 en el paraje La Elena, con mil estacas injertadas y un proceso inicial de experimentación con distintas cepas. Años más tarde se sumó un segundo viñedo en la zona de Don Bosco, con el objetivo de evaluar nuevas variedades y su adaptación al suelo local.
Tras analizar nueve cepas diferentes, el proyecto se consolidó principalmente con Merlot, Sauvignon Blanc y Syrah, a las que posteriormente se incorporó Cabernet Franc, una variedad que mostró una buena adaptación a condiciones climáticas similares a las de la región francesa de Burdeos.
Actualmente la bodega cuenta con cuatro hectáreas de viñedos distribuidas en dos terroirs diferenciados, ambos ubicados a 260 metros sobre el nivel del mar.
El viñedo de La Elena posee suelos arcillosos compactos con alta retención de agua, lo que permite trabajar sin riego. En Don Bosco, en cambio, predominan suelos de vertiente con granito y arcilla.
La orientación oeste de las laderas favorece una importante amplitud térmica, un factor clave para mejorar la calidad de la uva.
Las primeras microvinificaciones se realizaron en 2012, con apenas 200 botellas de Sauvignon Blanc y 400 de Merlot, consideradas entre las primeras producciones de vino elaboradas en Tandil.
Ruta del Vino Bonaerense y oportunidades productivas
Entre las políticas para fortalecer la actividad se encuentra la Ruta del Vino Bonaerense, un circuito de enoturismo que integra bodegas de distintas regiones de la provincia.
El recorrido incluye zonas productivas como Tandil, Saldungaray y Chapadmalal, además de áreas cercanas al Área Metropolitana como Cañuelas y Berisso.
La iniciativa busca integrar producción, turismo y gastronomía, promoviendo nuevas economías regionales y posicionando a la provincia dentro del mapa vitivinícola argentino.
Acuerdo para impulsar tecnologías AgTech
Durante la visita a Tandil también se firmó una carta acuerdo entre el Ministerio de Desarrollo Agrario, la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires y la filial local de la Federación Agraria Argentina.
El objetivo es desarrollar un programa de capacitación en tecnologías AgTech destinado al agro bonaerense, con base en la ciudad.
Rodríguez explicó que el sector agropecuario atraviesa un proceso de transformación tecnológica profunda, donde las herramientas digitales y los sistemas de información tienen un rol cada vez más relevante.
En ese sentido, remarcó que el desafío es incorporar esas innovaciones al desarrollo productivo sin excluir a los pequeños y medianos productores, permitiendo que la tecnología se convierta en una herramienta de crecimiento para el conjunto del sector.

