La menstruación es ignorada en las escuelas

El dato surge de una investigación de la especialista Ornella Barone Zallocco. Sin educación crece el estigma sobre un hecho fisiológico que vive la mitad de la población. Una deuda de la ESI. Cómo, desde cuándo abordarlo y el reclamo por una ley de gestión menstrual.
La menstruación es ignorada en las escuelas en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

La profesora y Diseñadora en Comunicación Visual, Ornela Barone Zallocco, investiga sobre visualidades y experiencias del ciclo menstrual y en el marco de su investigación, entrevistó a estudiantes y docentes de secundaria, de colegios privados y públicos sobre las experiencias alrededor de la menstruación, especialmente situaciones como "el manchado". Además evaluó el material bibliográfico con que se aborda el tema.

Así la especialista analiza testimonios e imágenes asociados a la menstruación adolescente. "No se trata sólo de lo que vivimos cuando menstruamos, sino de cómo nos dicen que debe ser, qué es normal y sobre todo como se le da (in)visibilidad en las aulas desde el material bibliográfico, por ejemplo, cuando es enseñado en función de la reproducción", explicó.

"Los libros muestran que la menstruación es el embarazo no logrado, como si fuese sólo un proceso de descarte que, además, se vivencia sólo desde el útero cuando también forman parte del proceso el hígado, el riñón, el bazo y otros órganos fundamentales para la formación y circulación de la sangre. Somos un organismo complejo, lo vivimos con todo el cuerpo y este hecho es ignorado en los niveles educativos", señaló.

"No existe solo para reproducción. Es una función más pero no la única. En las aulas se aborda en materias como Biología y Salud y Adolescencia pero no se explica como un hecho que tiene una función de regulación hormonal que es parte de un ciclo de ovulación y menstruación y que no es solo el sangrado".

Además, como es parte de la ESI debería abordarse de forma transversal el abordaje. "A partir de lo cíclico podría ser desde la matemática, desde la geografía para comprender cómo se vive en los diferentes ciclos menstruales en distintas zonas geográficas, como lo conciben diferentes comunidades. Puede ser desde muchísimas disciplinas. Si lo ceñimos a la biología terminamos con esta clave biomédica, heteronormativa y biologicista que conlleva estos problemas".

La deuda de la ESI
¿Con qué se encuentra en cuanto a las experiencias de alumnos? "Hay mucha obturación, mucho ocultamiento. No es algo de lo que se hable de forma habitual. Hago este resaltado en esa palabra porque justamente lo que manifiestan los docentes es que es algo normal o natural pero eso se contradice con que las personas menstruantes tienen que ocultarlo".

También se ocultan los métodos con los que gestionan sus sangrados. "A veces no tienen los medios suficientes en los sanitarios como los tachos de residuos o si se llegan a manchar puede causarles incomodidad y vergüenza. Entonces, respecto a les docentes, hay muy poca preparación e información y eso tiene que ver con una gran deuda de la ESI. Le falta incorporar la explicación del ciclo menstrual y ovulatorio con una dimensión más integral", sostuvo.

Respecto a los libros de estudio, para Barone Zallocco, quien además es becaria del CONICET, también está en deuda la ESI. "El cuardernillo de la mayoría de las escuelas secundarias es de 2013 cuando es el del año 2021 el que incorpora la posibilidad de hablar del ciclo menstrual en clave de género".

Educar desde una edad temprana
El pasado 28 de mayo se conmemoró el Día de la Gestión Menstrual, una fecha que sirve para visibilizar la menstruación. La becaria del CONICET opinó que "hay que sacarla del armario". Las personas que menstrúan -12 millones en Argentina según UNICEF- lo hacen durante 40 años, cada 28 días, salvo excepciones por embarazo u otra razón.

Al ser consultada sobre el momento en que debería empezar a trabajarse este tema, Barone Zallocco respondió: "desde la temprana edad para lograr una familiaridad con el ciclo menstrual a instancias de comprenderlo más allá de vivirlo en el cuerpo propio porque, en algún momento, todos convivimos con una persona que está menstruando. Es importante conocer para comprender de qué se trata, no ocultar y desestigmatizar".

También sería una manera de llegar a una menarca -N de la R: primera menstruación- con más conocimiento. "Comprendiendo este hecho fisiológico como uno más de la vida como orinar, dormir, comer. Un hecho que sucede cíclicamente a la mayoría de las personas con capacidad de gestar. No a todas y eso hay que saberlo. Lógicamente, las explicaciones se profundizarán de acuerdo a la edad".

Por una ley de gestión menstrual
El gasto en productos para la gestión menstrual representa hasta $ 4.300 al año. Según la directora de Género del Ministerio de Economía, Mercedes D'Alessandro, en los hogares con menores ingresos el gasto anual de dos personas que requieran de estos elementos puede llegar a representar hasta un mes y medio de ingresos, lo que intensifica la brecha económica entre géneros.

"Menstruar es político", indicó Barone Zalloco y lo fundamentó. "No hay suficiente información y formación en la dimensión compleja del ciclo menstrual en tanto sigue siendo motivo de vergüenza y ocultamiento sangrar en instituciones, espacios públicos e incluso en las casas; se medicaliza tempranamente a las adolescentes que comienzan a menstruar para regular sus ciclos ignorando el impacto que tiene la cantidad de hormonas en sus cuerpos; menstruar implica un costo extra en la canasta con productos gravados con IVA al 21%".

"La ocultación, el costo económico, la dimensión ambiental y educativa son políticas", dijo al tiempo que destacó que buscan que eso se reconozca y "comience a trabajarse fuertemente en la intervención del estado y en una ley de gestión menstrual sostenible para que estas cosas dejen de suceder. Menstruar es político y hacerlo sin estigmas es un derecho".