Los inquilinos están rodeados por los aumentos y el desamparo

Hay tres familias al borde del desalojo en Mar del Plata. Con la nueva ley de alquileres no alcanzó y la situación es insostenible.
Los inquilinos están rodeados por los aumentos y el desamparo en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

Jorge Sebastián Oliver, integrante de Inquilinos Mar del Plata , advirtió que en la ciudad ya hay familias que corren peligro de desalojo; consideró que debe existir una ley de alquileres pero desde que se sancionó la actual en junio del año pasado y desde el fin del congelamiento, la situación para las entre 90 y 120 mil personas que alquilan en la ciudad es cada vez más crítica. Los aumentos son impagables y siempre el más afectado es el inquilino.

En la ciudad, hay tres familias intimadas para desalojar la vivienda que alquilan. "El gobierno nacional, en lugar de implementar políticas públicas para contener la problemática de los vecinos, lo que hizo fue publicar un dispositivo de contención de desalojos".

"En lugar de evitarlos, están esperando que la gente sea desalojada o enfrente amenazas de desalojo para tratar de resolver algo", sostuvo el miembro de la ONG que se conformó hace un año ante el desamparo que viven quienes no son propietarios a la hora de defender sus derechos.

Quienes están al borde del desalojo deben buscar asesoramiento. Pueden consultar con Inquilinos o comunicarse con el Centro de Acceso a la Justicia (CAJ) que depende del gobierno nacional y tiene oficinas en Mar del Plata.

Alquileres por encima de la inflación
Ni la ley ni el congelamiento contuvieron los incrementos. "El precio está totalmente desregulado. Lo pone el mercado y la primera respuesta -N de la R: a la ley de alquileres- fue un aumento de entre un 40 y un 75% ya para octubre del año pasado. Es inédito y superó al índice de inflación. Así comenzó el bombardeo a la ley".

Una casa de tres ambientes en un barrio popular por afuera de micro y macro centro, está en 24 mil pesos y en el centro se va a 32 o 35 mil en promedio. "El mercado inmobiliario no apuesta por el alquiler sino por la venta para construir torres".

"Para entrar a una vivienda de dos o tres ambientes en el centro necesitas 90 mil o 100 mil pesos. Y las personas ya están alquilando otra propiedad ¿Quién tiene margen para ahorrar?", se preguntó y respondió: "Muy poca gente".

Una ley que no alcanza
¿Cómo influyó que los contratos sean por 36 meses como dice la nueva norma? "Doce meses más (antes eran por veinticuatro) impiden la rotación que le conviene al mercado inmobiliario. Si la oferta y la demanda se detienen, ganan menos".

"A partir de la aprobación de la ley, lo que ha ocurrido, sobre todo por omisión, tiene que ver con dejarnos cada vez más desamparados", indicó Oliver aunque se mostró de acuerdo con la ley porque "hacía falta discutir la forma de acceso a la vivienda".

Sin embargo, consideró que debió haber sido complementada por más políticas públicas. La norma establece que debe haber una autoridad de aplicación y en la provincia de Buenos Aires aún no se determinó cuál será: "Todo sigue en manos del mercado inmobiliario", alertó ó y añadió "Por eso propusimos que los municipios abran una oficina de atención al inquilino".

"Nos encontramos con que el inquilino no tiene idea de los derechos que lo asisten porque hay una cultura de los últimos treinta o cuarenta años que las personas se arreglan como pueden en tema vivienda. Y se arreglan pagando, pagando, pagando al mercado inmobiliario cosas que muchas veces no corresponden", subrayó.

Los reclamos más habituales que recibe Inquilinos Mar del Plata tienen que ver con eso. "Es normal que empiecen a habitar una vivienda que no está en condiciones de ser alquilada, que se le llueve, no tiene gas. O tiene las ventanas rotas o no anda la cerradura. Todo producto de la falta de mantenimiento que es cien por cien responsabilidad del locador. Pero lo que dicen los dueños es si no te gusta, andate. Y la gente necesita vivir en un lugar digno".

Luego, alertó sobre lo que ocurre con las comisiones. "Se la hacen pagar al inquilino e incluso al propietario y la ley que regula la actividad del martillero dice que no se puede superar el 4%. Le cobran el 4% a las dos partes".

Sin contratos y hacinados
Como no hay datos oficiales, Inquilinos lanzó una encuesta para contar con información concreta y actualizada acerca de cómo viven quienes alquilan. Los interesados la pueden responder en este link: https://bit.ly/3t8T19I.

En noviembre de 2019, el Instituto de Acción y Pensamiento interdisciplinario (IAPI) realizó una encuesta entre inquilinos y el 47% respondió que estaba en la informalidad. El 25% tenía contrato de alquiler pero sin certificación de firmas y el 22% no poseía contrato.

El 23% convivía con otra persona en situación de leve a moderado hacinamiento en viviendas de 30 metros cuadrados o menos y el 60% convivía con otra/otras personas en viviendas de entre 30 y 60 metros cuadrados.

La percepción de los inquilinos respecto al estado de conservación de su vivienda muestra la disconformidad. El 7,8% sostiene que el estado es directamente malo y el 41,6% la considera aceptable, el resto de los inquilinos sostiene que su estado de conservación es bueno.

Sin una ley efectiva y con un estado que hasta ahora está en retirada y no interviene para que no haya desalojos y tampoco para que los aumentos sean racionales, el panorama de los que alquilan es cada vez más oscuro.