Zelaya reclama una política integral de seguridad

El referente del socialismo en Mar del Plata plantea que hay un retroceso en seguridad en el distrito.
Zelaya reclama una política integral de seguridad en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

Pablo Zelaya Blanco describe una situación preocupante en materia de seguridad en General Pueyrredón. "En los últimos días se han manifestado diferentes reformas y anuncios en materia de seguridad, tanto por el Ministro de la Provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, como por el Secretario local, Darío Oroquieta, donde desde jerarquías distintas nos demuestran lo mismo: estamos retrocediendo en el abordaje técnico y profesionalizado del tema" expresó el referente socialista.

Por medio de un comunicado, Zelaya apunta "La Provincia de Buenos Aires dio un nuevo avance en el desmantelamiento de las Policías Locales, creando la Estación de Policía Departamental de Seguridad, cuya organización comprende además de las comisarías, el comando de patrullas y estas policías, que habían sido creadas con el fin de quitar poder territorial a la bonaerense y garantizar un mayor y mejor control de ambas fuerzas".

El Secretario General Partido Socialista de Mar del Plata manifiesta "El retroceso es evidente. Durante la gestión del gobernador Daniel Scioli, se crearon las fuerzas locales; durante el gobierno de María Eugenia Vidal, se empezó un proceso de unificación con la bonaerense; hoy día se termina de efectivizar con la creación de esta Estación. En definitiva, en lugar de aumentar la coordinación entre las fuerzas, se da más poder para la Policía de la Provincia de Buenos Aires, menos injerencia de los municipios, menos control ciudadano. En esto debemos ser claros: no sólo hubo un avance provincial, sino también un dejar hacer municipal que posibilitó tamaño retroceso".

El análisis del dirigente también se dirige al plano local, en el que describe "a seis meses de asumida la gestión municipal (cuyo eje electoral estuvo puesto en la Seguridad), hoy no se nota un plan local definido y en ejecución. Ante la quita de autonomía municipal con respecto a la policía local, no solo hemos presenciado un gran silencio al respecto, sino que además las medidas que intentan emparchar la situación parecen ser peores. Sin duda la pandemia ha obligado a establecer retenes en los ingresos a Mar del Plata, fundamentales para poder controlar el COVID-19, pero no puede una gestión local con una gran planta de trabajadores y trabajadoras quedarse solo en eso. Se ve en nuestra ciudad un aumento de la conflictividad y una necesidad de planificar técnicamente el rol del municipio en la seguridad de la ciudadanía".

Zelaya ahonda en un problema complejo al que aborda desde distintos planos. Continuando con la mirada puesta en la gestión de Montenegro declara "Desde que asumió la nueva gestión, se han dejado de publicar los datos del Centro Municipal de Análisis Estratégico del Delito, espacio que había sido considerablemente reducido durante la gestión anterior, pero del cual hoy poco se sabe. En materia de seguridad el uso de datos es fundamental para la toma de decisiones, la ejecución de un plan de acción y el uso racional y efectivo de los recursos Estatales con los cuales se cuenta. Independientemente de su realización, es fundamental la publicación de los mismos tanto para la democratización de la información que el propio municipio genera, como para que los datos estén al alcance de toda institución pública o privada que requiera trabajar en la materia, como por ejemplo, las universidades".

Además aborda la cuestión vinculada a las guardias urbanas, "las comprendemos como un nuevo problema más que una solución: pensar en constituir una fuerza sin poder de policía ni facultades, teniendo que salir a la calle y exponerse personalmente (además de una falta de objetivos claros de su razón de ser) resulta bastante difícil. Hoy en Mar del Plata, se plotean camionetas, se designa empleados municipales a quienes se ofrece poca capacitación, y se los envía a patrullar la ciudad, con lo que pareciera ser una fuerza policial local pero que sin sus facultades tienen tareas por lo menos poco claras".

"El abordaje de la seguridad se hace por y desde la política. Debemos avanzar en un modelo de gestión de la conflictividad, y dejar de alimentar la "política de control" mediática, vacía de contenido, de objetivos y de alcances. Los retrocesos que observamos nos dejan cada vez más lejos de ese camino al que, aspiramos, se pueda retomar con urgencia" concluye Zelaya Blanco.