La muerte le puso límite a la Patrulla de Montenegro
La humanidad y solidaridad de los vecinos dejaron expuesta la violencia municipal. La justicia se expidió tarde. El intendente sostuvo que fue víctima de una operación.

La muerte de un hombre que vivía en la calle dejó expuesta la violencia de la Patrulla Municipal. Desde noviembre del año pasado, las redes de la comuna y las del intendente Guillermo Montenegro muestran y se jactan de los operativos contra personas que viven en la calle.
A lo largo de estos meses hubo denuncias. La Comisión Provincial por la Memoria, que quizás fue la organización que más visibilizó el tema, presentó una denuncia penal y un hábeas corpus. También elevó notas al Concejo Deliberante donde la mayoría automática del oficialismo no permitió que se tratasen.
Recién un día después de la muerte, la justicia dio lugar al hábeas corpus de la CPM y pidió a la Patrulla que se abstenga de realizar operativos violentos.
Entre enero y junio, hubo 63 muertes de personas que vivían en la calle en todo el país según datos de la Organización Sociabilidad por los Márgenes y la Asamblea Popular PSC que manifestaron que el frío no fue la causa. “Las políticas de hambre y las respuestas no integrales que prolongan la situación de calle, si”.
La muerte de Cabello
Hay registros de que Héctor Gustavo Cabello de 52 años, quien murió durante la madrugada del 1 de julio cuando la ola polar sobre Mar del Plata llevaba varios días, dormía en la calle al menos desde 2022.
Cabello solía trabajar como cuida coches en la zona. La gente que vive en los alrededores declaró que lo conocía y lo quería. Le daban cobijo, comida y una vecina contó que en la noche previa al deceso le llevó una bolsa de agua caliente.
Los vecinos sabían, además, que a Cabello solía perseguirlo la Patrulla Municipal que en ocasiones lo había golpeado. “Le robaba las cosas que tenía puestas, el abrigo, todo, hasta la plata y el documento le llevaban”, señaló Ernestina, una mujer que vive en la zona.
En la temporada de verano, la Comisión Provincial por la Memoria había denunciado el accionar de la Patrulla del gobierno de Guillermo Montenegro ante la justicia penal y también había presentado un hábeas corpus. En la presentación describía que los agentes solían moverse en vehículos sin identificar, con las caras cubiertas, que le sacaban las cosas a la gente y le pegaban mientras se reían.
Los operativos se difunden a través de las redes sociales de la municipalidad y en las del intendente desde noviembre de 2024. Allí quedaron registradas diferentes formas de violencia. Puede verse cómo los empleados echan a personas que no son de la ciudad, golpean a un hombre o les tiran la comida. Mientras que quien escribe la publicación los califica como fisuras (un término que el intendente repite a menudo) y apela a un tono burlón, humillante.
Se verificó la violencia
La audiencia por el hábeas corpus de la que participaron la municipalidad y la CPM fue hace dos meses. Sin embargo, recién al día siguiente de la muerte de Cabello y la denuncia de los vecinos, el Juez de Garantías del Juzgado N 4, Juan Tapia, dio lugar al habeas corpus y le prohibió a la Patrulla realizar operativos contra personas en situación de calle que “impliquen violencia física o verbal”.
También sostuvo que no podrá sustraer “documentos u objetos personales, ello en resguardo del derecho a la vida, la integridad física y psíquica, la libertad y la dignidad”.
Tapia sostuvo que se verificó la violencia física y psicológica que había denunciado la CPM y el modus operandi de la Patrulla. Los operativos se focalizan en personas de difícil o imposible localización que carecen de domicilio y es difícil citar. Así se minimiza la posibilidad de que se hagan denuncias penales.
También constató que los operativos cuentan con planificación previa, los agentes ocultan los rostros para que no los identifiquen y desplegaron violencia física y psíquica contra sujetos desarmados
Reclamo de políticas y explicaciones
La Iglesia Católica advirtió que la desidia y la indiferencia se cobraron una vida que pudo haberse cuidado. “Vivir en la calle no es una elección, es el resultado de múltiples exclusiones: falta de trabajo, salud mental desatendida, vínculos rotos y ausencia de políticas públicas integrales”. También reclamó que el estado asuma su responsabilidad con dispositivos “dignos y permanentes para personas sin techo”, políticas de salud mental y el cese de todo tipo de violencia.
Al día siguiente de la muerte de Cabello, además, quedó expuesto el operativo frío de la secretaría de Desarrollo Social no había comenzado en el comienzo del invierno como suele suceder año a año. Al mismo tiempo, el módulo que suele emplazarse en la Plaza Rocha, a dos cuadras de donde ocurrió el deceso, para asistencia y traslado no estaba en funcionamiento.
Por eso, Acción Marplatense pidió explicaciones a Desarrollo Social y también a Montenegro para que responda si hubo golpes a Cabello de parte de la Patrulla y por qué no hubo respuestas concretas y sostenidas.
En tanto que Unión por la Patria presentó un pedido de interpelación para el secretario de Seguridad, Rodrigo Goncalvez, y la secretaria de Desarrollo Social, Vilma Baragiola.
No obstante, es probable que el gobierno apele a la mayoría automática que le garantiza el interbloque conformado por el PRO, La UCR y la Coalición Cívica, tal como suele hacerlo con las iniciativas que lo incomodan.
“Alcohólico y delincuente”
Pero, a veinticuatro horas de la muerte de Cabello, Montenegro publicó un comunicado en todas sus redes sociales y sostuvo que era víctima de una operación política. Que el fallecido no era una “persona en situación de calle” sino un “delincuente con antecedentes (exconv), alcohólico, denunciado múltiples veces por vecinos”.
Escribió que la Patrulla Municipal había recibido nueve denuncias contra Cabello y el 911 otros tres reclamos. En los paradores municipales lo habían rechazado veinticuatro veces por estar alcoholizado y había intentado agredir al personal de Plaza Rocha.
Montenegro aseguró que “no murió por hipotermia. El informe médico fue claro, falleció por causas naturales, producto de una arritmia cardíaca”.
Luego, indicó que toda esta historia terminó con una denuncia penal en su contra por incumplimiento de los deberes de funcionario público y abuso de autoridad. Y que la presentó el mismo abogado “kirchnerista que hace semanas presentó un amparo para que Cristina pueda ser candidata”.
El intendente se refería a la denuncia que hizo Julio Hikkilo y, algunos párrafos más abajo, aclaró: “Vamos a seguir haciendo lo que corresponde: decir la verdad, cuidar a los que trabajan y viven con respeto, y no dejarnos apretar por nadie”.
Así, evitó la discusión acerca del accionar de sus agentes, señalados como violentos hasta por los vecinos.

