Mar del Plata podría volver a quedarse sin gas

La escasa información oficial que se conoció tras el corte histórico del pasado 3 de julio
Noticias de Mar del Plata. Mar del Plata podría volver a quedarse sin gas

La Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico Sociedad Anónima (CAMESA) había advertido que el corte de gas del pasado 3 de julio podía producirse. 

El portal especializado en energía Econo Journal publicó una carta de la compañía dirigida a la Secretaría de Energía con fecha del 5 de junio. Allí alertaba que el gas que viaja desde Neuquén no es suficiente para cubrir la capacidad de transporte hacia los grandes centros de consumo y que solo existía saturación en los sistemas de transporte cuando se interrumpía la exportación a Chile. De lo contrario, los gasoductos no se llenaban y se producían problemas de presión como los que dejaron sin gas a miles de viviendas marplatenses. 

Econo Journal, además, citó al titular de la consultora Economía & Energía, Nicolás Arceo, que hizo una lectura técnica para explicar por qué cuando hay picos de consumo no hay gas suficiente para cubrir la capacidad de transporte. “En Vaca Muerta hay dos tipos de producción de gas: la que viene asociada a la producción de petróleo y la producción específica de gas. A medida que se fue desarrollando la producción de petróleo, el volumen de gas asociado es cada vez mayor. Eso determina que. por fuera del período invernal, en los meses de poca demanda, los pozos de la ventana de gas seco, que son los pozos puramente gasíferos, se empiezan a cerrar más meses al año porque no tienen demanda. Esto determina que la rentabilidad en la ventana de gas seco sea cada vez más baja porque tienen demanda durante menos cantidad de meses al año”, indicó. De allí surgió una novedad en comparación con lo ocurrido en años anteriores cuando el problema era la falta de capacidad de transporte.

Arceo, además, sostuvo: “Esto no te lo va a solucionar el mercado. Lo que se va a necesitar es alguna extensión del Plan Gas o algún mecanismo similar que te permita contractualizar volúmenes adicionales para el abastecimiento del invierno”. En otras palabras, lo que manifestó el especialista es que se necesita de la intervención del gobierno para que sea rentable mantener abiertos los pozos gasíferos destinados al abastecimiento del pico invernal. 

Camuzzi dio escasas explicaciones 

El corte se calificó como histórico e inédito para Mar del Plata. No obstante, la información oficial sobre el tema fue escasa. Camuzzi sostuvo que reconectó a 2700 hogares y también que no tuvo nada que ver con la interrupción del servicio. 

En un comunicado, explicó que la situación se dio “por factores externos a la compañía” y la enmarcó en la ola polar que afectaba a todo el país y producía que el sistema energético nacional se viera exigido al extremo. 

La empresa también manifestó que la ciudad no estaba recibiendo “por parte de terceros, los volúmenes de fluido y presión necesarias para garantizar la normal prestación del servicio”.

Fue más preciso el Sindicato de Trabajadores de la Industria del Gas (STIGAS) que aclaró que los reguladores operan a una presión de 500 gramos. Como la presión era menor a 300, se trabó el mecanismo de cada medidor hogareño y se produjo el corte. 

La falta de inversión 

El sindicato acusó a la empresa por el recorte de personal y denunció que, desde la pandemia, CAMUZZI se fue deshaciendo de agentes a través del ofrecimiento de retiros voluntarios. 

Si bien reconoció que el frío pudo haber sido determinante, Stigas recordó que durante otros inviernos también hubo muy bajas temperaturas y el servicio siguió funcionando. 

A su vez, señaló que Camuzzi sabía que un corte como el que ocurrió estaba dentro de las posibilidades y remarcó la ausencia de mantenimiento e inversiones. 

 Desde el gobierno bonaerense y otras localidades coincidieron en la falta de inversiones y reclamaron por la finalización de la planta compresora de Las Armas, una obra que paralizó el gobierno de Javier Milei.

Sin embargo, CAMUZZI mantuvo su postura y argumentó que esa planta hubiera ayudado pero no habría evitado el corte porque el caño que alimenta a Mar del Plata viene de Tandil.

Consecuencia de la parálisis de obras

Luz y Fuerza, otro sindicato que nuclea a trabajadores de la energía, aclaró que la situación que se vivió no fue casual ni producto del frío. “Es consecuencia directa de la parálisis de obras estratégicas que debería estar impulsando el Estado Nacional. La falta de finalización del Gasoducto de la Costa Atlántica y de las plantas compresoras en el sistema Vaca Muerta, que permitirían duplicar la capacidad de transporte de gas hacia nuestra región, agravan una crisis estructural”, dijo en diálogo con Región Mar del Plata, Lucas Tremonti, secretario gremial. 

Tremonti contó el impacto que hubo en la central 9 de Julio, ubicada en el puerto que es imprescindible para la generación eléctrica local. “Se colocó en un marco de suma gravedad ya que el faltante de gas se tradujo en una operación limitada, ineficiente y bajo presión constante. Cuando no hay gas suficiente, las máquinas paran o trabajan al mínimo en el mejor de los casos. Y si no se genera energía en la ciudad, dependemos de un sistema nacional que tampoco está en condiciones óptimas”.

“Lo que está en juego acá no es solo una cuestión técnica: es una concepción política. La electricidad y el gas no pueden ser tratados como una mercancía más, como impone el modelo neoliberal. Son bienes esenciales para la vida cotidiana del pueblo, para la salud, la educación, el trabajo, la producción. Sin energía no hay derechos posibles”, señaló.

Por eso, Tremonti explicó que exigen “inversiones reales, sostenidas y planificadas en infraestructura energética; inversiones bajo control público, con participación social y con una mirada federal, porque cuando se carece del recurso los primeros barrios que se ven afectados son los más vulnerables y eso no es casualidad, esas son decisiones políticas que toman las empresas que tienen el poder de concesión como Camuzzi y EDEA”.

El secretario gremial enumeró las inversiones que se necesitan y mencionó la reactivación del Gasoducto de la Costa, la finalización de las plantas compresoras. Que los privados como EDEA modernicen las redes de distribución eléctrica y que se garantice el abastecimiento local con fuentes seguras y sustentables.

También abogó por la renovación de tecnología en la Central 9 de julio, la re potenciación en el área de Mar de Ajo, que arrastra a las localidades vecinas a un sistema que no garantiza el acceso a la misma y la ⁠inversión para la finalización de vaca muerta y las plantas de compresión que dependen de ella.

 


Cómo colaborar con Región Mar del Plata