¿Mintieron para que les permitan construir más metros?
La justicia permitió el avance de la torre de 35 pisos aunque el litigio continúa. El proyecto suma irregularidades. Un negocio de 75 millones de dólares que albergará en una manzana la población que hay en 10.

La medida cautelar que suspendía la construcción de la Torre de 35 pisos quedó sin efecto. Así lo decidió la Cámara en lo Contencioso Administrativo que integran los jueces Roberto Mora, Diego Ucín y María Ventura Martínez
La medida la había dictado el año pasado el titular del Juzgado N1 del mismo fuero, Simón Isaach, tras una presentación de las ONG Mirada Ciudadana y Surfrider.
Luego fue apelada por el gobierno del entonces intendente Guillermo Montenegro y por la empresa a cargo del proyecto Fiduciaria Paisajes Urbanos MdP, cuya cara visible es Florencia Miconi.
Así la empresa quedó habilitada a seguir adelante con el proyecto. Mientras tanto, el juez debe decidir la cuestión de fondo acerca de si la ordenanza que habilita la construcción sigue vigente o queda anulada.
El Concejo Deliberante aprobó en 2024 la construcción de esta torre en la manzana comprendida por las calles Alem, Bernardo de Irigoyen, Gascón y Falucho donde se ubica el chalet de María Frers de Mahn conocido como La Robla y declarado patrimonio.
Esta semana, Soledad Arenaza, abogada que representa a las ONG, junto a César Ventimiglia de Mirada Ciudadana y a Gustavo Huici de Surfrider declaró que se trata de un negocio de 75 millones dólares y que en un solo solo lote albergarán la población de 10 manzanas.
Además, desmenuzó las irregularidades: se autorizó sin declaración de impacto ambiental con un estudio hecho por la pareja del secretario de Obras y el arquitecto reconoció que no sumaron los amenities a la superficie final: ¿La empresa mintió en el dato de la superficie para que le permitan construir más metros?
En principio, dejó en claro que el juicio continúa: “Vamos a ir hasta las últimas consecuencias. Si tenemos que llegar a la Corte, llegaremos”, dijo y agregó: “nos asiste la razón, el derecho y la comunidad”.
Arenaza retomó el concepto que ya había dado en otras intervenciones desde que arrancó el conflicto en 2024. “Es una torre de irregularidades”, declaró. “Son 128 metros de altura. Más alta que Torres de Manantiales, las torres de Pelli, el Unkany. Son 35 pisos en el barrio Stella Maris que admite hasta siete metros de altura”.
La población de 10 manzanas en un solo lote
La abogada describió el proyecto de Miconi, que entre sus socios cuenta al arquitecto Jerónimo Mariani, y prevé la construcción de 196 departamentos “cuando en el barrio hay un promedio de 20 casas por manzana; unos 820 habitantes cuando en el barrio hay unos 80 por manzana. El edificio va a albergar 10 manzanas en un solo lote”. Y puso un ejemplo del impacto: “Son 650 baños en un lugar que tiene una infraestructura para 60 por manzana”.
“Para que 196 propietarios puedan tener vista al mar, vamos a ensombrecer cinco anzanas del barrio Stella Maris, sus casas, sus espacios públicos con un cono de sombra que se proyectará sobre la playa, las rocas y el mar mayor a 460 metros”, explicó
En un terreno de 6000 metros, la ordenanza autoriza a construir 32980 cuando la legislación permite 5800. “El estado municipal les permite construir 27 mil metros de sobra frente a Playa Varese. Un negocio valuado en más de 75 millones de dólares”.
¿Cuál es la superficie de los lotes?
Arenaza aclaró que no se oponen a la inversión ni a la generación de empleo aunque aclaró que el desarrollo inmobiliario debe respetar el patrimonio arquitectónico y natural y las leyes. Entre ellas, mencionó al Código de Preservación Patrimonial.
“¿Se pueden dar indicadores especiales?”, se preguntó y respondió: “Si, pero tienen que ser rezonables, proporcionados y tienen que ajustarse a la conservación de un bien. No pueden venir a destruir nuestra ciudad”.
Mirada Ciudadana y Surfrider detectaron un cúmulo de irregularidades en el proceso de autorización de la Torre. Arenaza señaló que no hay títulos de propiedad en el expediente, no hay cédulas catastrales que son las que permiten conocer cuáles son las superficies de los terrenos y, “en función de esa superficie, se calculan los indicadores que se les da”.
Las parcelas no están unificadas. “Mariani y Miconi dicen que hay un macrolote pero no lo hay. Hay un conjunto de micro lotes individuales y separados que no están unificados. Hasta el momento especularon con eso para pedir más indicadores en base a una superficie que no tienen”.
La abogada indicó que por primera vez los responsables de un proyecto como este declararan en un juicio. Primero se refirió a los dichos de Oscar Cañadas, arquitecto, y sostuvo que “aceptó que no se computaron en el cálculo de los metros cuadrados lo que todos conocemos como amenities”.
Es decir que esos espacios no se sumaron a la estructura. De esa manera, no se tuvieron en cuenta para el factor de ocupación total y “de ahí la cantidad de metros cuadrados que se pueden pedir. Según Cañadas, no computaron los amenities que son 3369 metros”.
Mariani dijo que no conocía la cantidad de personas que iban a vivir en el edificio. “Asumió que no hay ningún caso similar y dijo que su estudio es responsable de pensar esta ciudad. Nadie los votó pero están decidiendo el perfil costero de General Pueyrredon”.
También cuestionó que Mariani se presentara como testigo en la causa porque es propietario de uno de los lotes donde se proyecta construir. “No es solo arquitecto, es socio del proyecto. Hay un claro conflicto de intereses”.
Al mismo tiempo, constataron que demolerán el chalet de Gascón y Alem que es parte del patrimonio aunque no está reconocido de forma oficial. “No se dio intervención al plan de manejo costero y se autorizó sin declaración de impacto ambiental”, dijo.
El estudio de impacto ambiental con el que cuenta lleva la firma de María Muller, pareja del secretario de Obras y Planeamiento del municipio, Jorge González, que también ha hecho el estudio de otras torres como las del Chateau Frontenac, el Unkany, el Hurlingham y los Jardines de Chauvin.
El COT establece que lo estudios deben ser evaluados por el EMSUR y por la Secretaría de Planeamiento. “Pero no recibió ninguna observación a pesar de que carece de un estudio de vientos y de que se pasa por alto la evaluación respecto de la sombra sobre cinco manzanas que va a proyectar el edificio”.

