Qué hacer ante la caída de la natalidad
La tendencia parece irreversible. ¿Afecta al crecimiento económico? El impacto en la educación. La necesidad de planes y políticas de estado.

La caída de la tasa de natalidad en la Argentina ya es una tendencia y, todo indica, llegó para quedarse. En algunos sectores hay alarma y preocupación por el tema pero hay países ricos a los que no los ha afectado. La clave pasa por tener una buena planificación y políticas públicas.
En Mar del Plata, la caída es constante. Un análisis del doctor Germán Santamaría, coordinador técnico de Mar del Plata Entre Todos y economista arrojó que desde 2014 hasta 2023 se pasó de 15,2 nacimientos cada mil habitantes a 8,7, una merma del 42,9 por ciento.
El impacto ya se nota en el sistema educativo. Entre 2014 y 2019 se registró una caída en la matrícula de las salas de 4 de un 17,8%. Una realidad que impacta más en las escuelas privadas donde, entre 2018 y 2023, cayó un 24% mientras que en las públicas, un 12,1.
El especialista advirtió que los datos obligan a trabajar en una planificación. Los cambios demográficos suponen envejecimiento poblacional, una menor cantidad de gente en edad activa, ya impactan en la educación y harán lo mismo en la demanda de servicios de salud, el empleo, la movilidad y la accesibilidad.
Aprovechar la oportunidad
Un documento que publicó el CIPPECC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento) advirtió que es necesario adaptar políticas para evitar riesgos y, al mismo tiempo, aprovechar las oportunidades que este cambio demográfico presenta. Fue a través de un documento, que lleva la firma de Rafael Rofman Investigador principal de Protección Social y Dirección Ejecutiva.
Rofman también derribó al menos seis mitos que existen en torno a esta temática. El primero es que la baja de la natalidad amenaza solo a la Argentina. “La caída de la natalidad no es motivo de alarma inmediata. La población argentina sigue creciendo y lo hará durante las próximas décadas”, escribió y aclaró que a partir de 2050 podría verse una disminución pero que la clave no es temer al “despoblamiento”, sino adaptarse de forma inteligente a la nueva realidad.
El segundo mito es que la merma afecta a toda la sociedad. El especialista afirmó que en grupos como los adolescentes, la disminución de embarazos no intencionales es positiva. “En 2023, los nacimientos en adolescentes disminuyeron un 10%, lo que resulta en un acumulado del 66% desde 2014”. Otro grupo es el de las mujeres con menor nivel educativo en el que cayó un 67% entre 2014 y 2023. “Esto implica más oportunidades de educación y empleo para las mujeres que han tenido históricamente las mayores dificultades”.
El tercer mito es que el país no crecerá a nivel económico pero eso no depende de la cantidad de personas si no de la productividad. “Países más pequeños en población que el nuestro son mucho más ricos porque son muchos más productivos”. Para Rofman, el desafío es aumentar la productividad de nuestra fuerza laboral, no la cantidad. Para eso, es necesario que haya mejoras en educación, inversiones y el uso de tecnología.
Bajo efecto de políticas natalistas
El cuarto mito reza que el envejecimiento poblacional no tendrá solución. Rofman indicó que “es inevitable, pero gestionable”. Hoy la edad promedio en el país es de alrededor de 40 años y aumentará de a poco. “Países mucho más envejecidos que el nuestro son ricos y exitosos, con altos niveles de bienestar en la población”. No obstante, eso requiere repensar políticas clave como el sistema previsional para hacerlo más justo y sostenible.
Rofman identifica que la promoción de políticas natalistas como solución es el quinto mito. “Rara vez han tenido efecto significativo en los niveles de fecundidad, salvo en contextos opresivos y totalitarios”, advirtió y agregó que es importante mejorar las condiciones para quienes desean tener hijos. Incluso con políticas como licencias parentales más inclusivas, sistemas de cuidado accesibles y una educación gratuita y de calidad.
El sexto y último mito es que el sostiene que el desafío es aumentar la población. “La riqueza de los países depende de cuán productivos son sus trabajadores. Por eso, el desafío más urgente es aumentar la productividad”. Argentina necesita invertir en capital humano, infraestructura y tecnología. La clave está en mejorar la educación, fomentar la inversión y adoptar innovaciones tecnológicas.
La educación
En un sector en que los próximos años el impacto se verá con claridad es el de la educación. Un informe firmado también por Rafael Rofman y por Martin Nistal y Leyre Sáenz Guillén del Observatorio de Argentinos por la Educación prevé que la caída en la matrícula podría alcanzar el 31%.
Tras un análisis profundo de las cifras en todo el país, los autores se preguntan ¿cuál será la cantidad de alumnos por sección (N de la R: curso) de los nacidos en 2021/22 cuando ingresen a primer grado en 2027 si se mantiene la cantidad de secciones constante?
Distintos autores han postulado que secciones con menos cantidad de estudiantes resultan en mejores resultados educativos. Las clases más pequeñas permiten a los profesores adaptar su enseñanza a las necesidades y capacidades de cada alumno. Además, es posible que se ejerza menos presión sobre el espacio físico y los recursos del aula.
La suma de esos factores, además, puede redundar en una disminución del mal comportamiento y menos problemas disciplinarios en comparación con clases más numerosas.
Los especialistas sostuvieron que una política alternativa podría ser mantener la cantidad de alumnos promedio por sección y cambiar el número de secciones. Así, la demanda de docentes al frente de sección se reduciría y se podría reasignar a otros roles a los que queden libres. Por ejemplo: tutores, subir la cantidad de docentes por sección o implementar actividades de formación docente.
Del estudio se desprende que las tutorías (un espacio de formación individual o en grupos pequeños a cargo de maestros, profesionales, voluntarios o pares) mejoraron de forma significativa los aprendizajes de los estudiantes.
Si se mantuviera la cantidad de estudiantes y de esa manera sobraran secciones y docentes, se podría implementar un mecanismo de rotación docente: unos al frente de la sección y otros en espacios de formación y capacitación.
El estudio concluyó que pueden ser eficientes las tres soluciones: 1) mantener la cantidad de secciones, con la consecuente reducción de alumnos; 2) mantener la cantidad de alumnos por sección y aumentar la cantidad de docentes en forma de tutores; o 3) mantener la cantidad de alumnos por sección y formar a los docentes que no están al frente de las clases, en forma rotativa.
“Hay evidencia positiva en favor de las tres políticas respecto a mejoras en los puntajes de las pruebas estandarizadas de los alumnos y también respecto a mejoras en el largo plazo de su trayectoria académica y laboral. Si bien se proponen estas políticas, muchas otras políticas se podrían planificar con el objetivo de aprovechar el bono demográfico debido a la baja de los nacimientos”, sostuvieron.

