Reincorporan empleados del Correo tras conflicto laboral
Luego de la de tensión por el conflicto en el Correo se resolvió con la reincorporación de empleados despedidos y el levantamiento de medidas gremiales.
Luego de varios días de incertidumbre, la Federación de Obreros y Empleados de Correos y Telecomunicaciones (FOECYT) confirmó la reincorporación de los 20 empleados despedidos del Correo Argentino en Mar del Plata, poniendo fin a un conflicto que había generado fuerte preocupación en el sector.
El anuncio llegó tras intensas negociaciones y medidas gremiales que incluyeron protestas y reclamos por la situación laboral dentro de la empresa.
Desde el gremio destacaron que se alcanzó un principio de acuerdo que contempla varios puntos fundamentales:
- Reincorporación total de los trabajadores despedidos
- Levantamiento de las medidas de fuerza
- Retorno a las tareas habituales
- Continuidad del reclamo por mejoras salariales
En un comunicado, FOECYT remarcó que el objetivo principal era garantizar la estabilidad laboral: “Ninguna familia se queda en la calle”, señalaron.
El reclamo salarial sigue vigente
Si bien el conflicto por los despidos logró resolverse, el sindicato dejó en claro que la discusión de fondo continúa.
El eje ahora estará puesto en lograr un salario digno para los empleados del correo, un reclamo histórico del sector.
Desde la organización gremial indicaron que el debate salarial se dará en cada lugar de trabajo, con participación activa de los empleados. Esto marca una nueva etapa en el conflicto, más enfocada en condiciones laborales que en la estabilidad.
Apoyo gremial y unidad sindical
FOECYT también destacó el respaldo recibido durante el conflicto por parte de la CGT y otros gremios, además del acompañamiento de los propios trabajadores.
El mensaje final del sindicato fue claro: “Unidad, lealtad y solidaridad”, como pilares fundamentales para sostener los derechos laborales.
Durante los días de tensión, el funcionamiento del correo se vio afectado, generando demoras en envíos y atención.
Con la normalización de las tareas, se espera que el servicio recupere progresivamente su ritmo habitual.

