La Provincia entregó más de 1.300 viviendas durante 2025
Con un promedio de 111 soluciones habitacionales por mes, el Ministerio de Hábitat logró un número inédito en la pospandemia.

La Provincia de Buenos Aires cerró el 2025 con un hito en su política de vivienda: la entrega de 1.333 viviendas nuevas a familias de todo su territorio. Esta cifra, que representa un promedio de 111 casas por mes, marca un ritmo de ejecución inédito para la gestión pública bonaerense en los últimos años y refleja el resultado de una planificación estratégica que priorizó la reactivación de obras y la inversión de recursos propios.
La ministra de Hábitat y Desarrollo Urbano, Silvina Batakis, destacó el impacto social de la medida: “Pasar de pagar un alquiler a abonar la cuota de algo propio esa es la verdadera libertad: ahí empiezan nuevos proyectos y es posible el progreso”. Este volumen de entregas posiciona al 2025 como un año de consolidación para la cartera, que además tiene en obra otras 8.000 viviendas con financiamiento provincial.
El resultado se sustenta en tres ejes centrales implementados desde la cartera:
- Planificación y transparencia: A través de la plataforma digital planbuenosaireshabitat.gba.gob.ar, se consolidó un sistema que permite a municipios y vecinos seguir en tiempo real el avance de las obras, promoviendo la participación y la rendición de cuentas.
- Reactividad ante la paralización nacional: Frente al abandono de programas federales, la Provincia lanzó el “Plan Completar”. Esta iniciativa asumió con fondos bonaerenses la finalización de casi mil unidades que tenían más del 70% de avance, evitando que se convirtieran en “elefantes blancos” y garantizando el derecho a la vivienda.
- Innovación y producción: Para agilizar respuestas en contextos de emergencia, se impulsaron convenios para la producción de viviendas industrializadas a pequeña escala.
Más que una casa: calidad, derechos y acompañamiento
La gestión no se limita a la entrega de llaves. Se ha puesto un fuerte acento en la calidad constructiva, asegurando infraestructura básica, redes de servicios y materiales duraderos. Además, mediante un trabajo articulado con otros ministerios, cada vivienda se acompaña con elementos que fomentan la calidad de vida, como kits de salud, composteras, plantas y aportes de la cooperativa Cristalux, que provee vajilla de la reconocida marca Dúrax.
Un capítulo aparte merece la regularización dominial. Durante la gestión, se entregaron 36.709 títulos de propiedad gratuitos a familias que habían finalizado de pagar sus viviendas del IVBA. Este paso crucial otorga seguridad jurídica definitiva y abre la puerta a nuevos derechos, como la posibilidad de acceder a créditos hipotecarios para mejoras.
Lejos de ser una acción aislada, las más de 1.300 viviendas entregadas simbolizan la reconceptualización de la política habitacional como una política de Estado integral. En un contexto económico complejo, la apuesta por la inversión pública en hábitat se presenta como un mecanismo concreto para reducir la desigualdad y generar arraigo.

