Más de 850 personas participaron en la segunda edición de “Tandil Medita”
El evento “Tandil Medita” reunió a más de 850 participantes en el Centro Cultural Universitario. Hubo prácticas de meditación, yoga familiar, música en vivo y un fin solidario con donaciones de alimentos.

La ciudad de Tandil volvió a vivir un encuentro masivo de meditación y bienestar con la segunda edición de “Tandil Medita”, que reunió a más de 850 personas en el Centro Cultural Universitario. El evento fue organizado por el Municipio de Tandil a través de la Secretaría de Desarrollo Humano y Hábitat, consolidando un espacio que combina prácticas espirituales, integración familiar y solidaridad comunitaria.
Durante la jornada, los asistentes participaron de actividades guiadas por referentes del ámbito espiritual y terapéutico.
Jesica Milesi ofreció una armonización sonora con cuencos y gong.
Roque Abruzzese, coach en Conscious Business y monje Zen de la Sangha del Maestro Kosen Thibaut, brindó una práctica guiada.
Sadeva Dharmanath, fundador de la International Escuela de Natha Yoga, compartió técnicas de conexión interior.
El cierre estuvo a cargo de Guillermo Valetutto y músicos de la Asociación Civil Paz Interior, quienes ofrecieron un canto de mantras que generó un clima de profunda calma colectiva.
Espacio para toda la familia
En paralelo, el Salón de los Espejos recibió a familias con actividades de yoga para niños y un espacio de contención coordinado por el equipo de Alquimia, que permitió la participación de grandes y chicos en un entorno inclusivo y seguro.
Solidaridad y comunidad
La entrada al evento consistió en la donación de alimentos no perecederos, que fueron destinados a los programas sociales del Municipio. De esta manera, la experiencia no solo promovió el bienestar integral, sino también la solidaridad ciudadana.
Un balance positivo
Desde la organización destacaron la gran convocatoria y subrayaron que, por segundo año consecutivo, “Tandil Medita” se consolida como una referencia provincial en prácticas de bienestar colectivo. El encuentro reafirma la premisa de que la paz individual contribuye a transformar la comunidad.

