La situación alrededor de lo que ocurre con la concesión del estadio José María Minella y el polideportivo Islas Malvinas es cada vez más crítica. Ausencia de obras, cheques sin fondos y cortes de energía por falta de pago se suman a la causa judicial que arrancó a principios de junio.
La pesquisa fue solicitada por el fiscal federal Juan Manuel Petiggiani por presuntas irregularidades que podrían configurar los delitos de administración fraudulenta agravada e incumplimiento de los deberes de funcionario público.
El 24 de julio del año pasado el Concejo Deliberante otorgó la concesión a Minella Stadium SA, firma conformada por el grupo brasileño Revee y el argentino Pro Enter.
El compromiso era invertir 40 millones de dólares en los 30 años de concesión, la realización de entre 30 y 35 espectáculos en el estadio y entre 50 y 60 en el polideportivo.
Pero no solo aún no se han hecho inversiones sino que no se conocen detalles del contrato firmado entre la empresa y la municipalidad, según el Banco Central, Minella Stadium emitió 14 cheques sin fondos por 220 millones, mantiene una deuda con la empresa prestadora de gas y cortaron la energía eléctrica porque adeuda facturas por 25 millones.
Por otra parte, Revee tiene como grupo controlante a Reag, firma que la justicia de Brasil investiga por fraude bancario y lavado de dinero.
En este escenario, la justicia admitió a la ONG Mirada Ciudadana como particular damnificado en la causa que investiga las irregularidades en la licitación. César Sivo, su abogado, indicó que el pedido es porque en procesos de este tipo es necesario “mucho trabajo, gente relevando y buscando información y, sobre todo, visibilidad y acompañamiento”.
“Hay muchos datos de todo este proceso que llaman la atención y generan las peores sospechas”, dijo y agregó: “La sensación de impunidad que transmiten los funcionarios, obliga a sumar actores al proceso penal”.
Un pliego perjudicial para Mar del Plata
Al ser consultado sobre qué irregularidades observan, respondió que son muchas y de toda especie. “Un pliego opaco, muy dirigido y muy favorable para el oferente o más claramente muy perjudicial para la ciudad”.
Luego, enumeró: “Una sociedad oferente sin capital constituida el 11/12/ 2024 con un objeto calzado con la licitación; con el nombre de Minella Stadium (claramente creada para esto), y un pliego de bases y condiciones aprobado en el concejo el 18 o 19 de diciembre del 2024 y ¡una licitación llamada en los primeros días del 2025! Sería un caso de adivinación del futuro casi único en la historia de la humanidad”.
El contrato, además, “no concuerda con el pliego de bases y condiciones, sumando cláusulas lesivas al municipio. Una prórroga de jurisdicción que nos lleva a litigar a Estados Unidos más los incumplimientos, la evidente insolvencia, el silencio posterior. Todo es irregular, opaco, sospechoso”, señaló Sivo.

Lo correcto sería rescindir
En las últimas semanas, algunos medios informaron que habría otros empresarios que su sumarían a la explotación del Minella y el polideportivo. El abogado explicó que “no es correcto. no se puede hacer. Se adjudicó a una empresa con determinadas características y determinados componentes. Toda modificación debe ser aprobada, previo análisis adecuado y tomando los resguardos que hasta el momento no se tomaron”.
Lo correcto, indicó, sería rescindir y reclamar lo que adeudan. “Luego, de manera transparente, analizar qué hacer. No se pueden sumar más irregularidades en esto que ya de por sí es muy irregular”.
El silencio de Guillermo Montenegro, que era intendente cuando se hizo la licitación y el de Agustín Neme su reemplazante, también llaman la atención. “Sorprende, entre otras cosas, porque tienen una estrategia muy agresiva de comunicación y sobre este tema hablaron mucho, dieron muchas explicaciones y se jactaban de haber logrado este contrato. El silencio actual da la idea que tienen poco para explicar y que lo evidente les dificulta dar respuestas”, sostuvo el abogado.
“Habría que hacer una nueva licitación”
Horacio Taccone, concejal de Acción Marplatense/Derecho al Futuro, bloque que se opuso a la licitación, manifestó que el pliego tenía un montón de cuestiones en las que “no estábamos de acuerdo como litigar en Estados Unidos. Por eso, entre otras cosas, votamos en contra”.
El edil aclaró que es el contrato más importante en la historia del municipio por el objeto y la cantidad de años. Sin embargo, es con una empresa “insolvente que no integró capital social antes de la adjudicación y que la realidad demostró que no tenía dinero para afrontar las obligaciones. Por eso no arrancó con las obras y, por el otro lado, tiene cheques rechazados y ni siquiera paga la luz”.
Ante la información de que otra empresa se haría cargo, Taccone dijo que “va a ser la misma empresa con otros accionistas. Es un error emparchar la insolvencia. Habría que hacer una nueva licitación”.
En el ámbito del Concejo Deliberante, tampoco hubo respuestas del gobierno. “Nos parece que es otra vergüenza. El silencio quizás es porque, si las cosas se supiesen, no sería conveniente para el gobierno que actuó mal desde el principio”.
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