Lobería impulsa una obra integral para prevenir inundaciones
Lobería avanza con una obra integral que combina desagües pluviales, bicisendas y ordenamiento urbano para mejorar la movilidad y prevenir inundaciones.

El Municipio de Lobería avanza con un proyecto de obra pública de carácter estructural que busca dar respuesta a problemáticas históricas vinculadas al escurrimiento del agua, la movilidad urbana y el uso del espacio público. La iniciativa combina obra hidráulica, infraestructura para movilidad sustentable y reordenamiento urbano, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los vecinos y preparar a la ciudad frente a los desafíos climáticos actuales.
El proyecto se desarrolla en el marco de un partido que cuenta con más de 18 mil habitantes, crecimiento urbano sostenido y una baja cobertura de pavimento, condiciones que vuelven indispensable una planificación integral del territorio y de la circulación.
La intervención contempla una obra multifacética, diseñada para atender de manera simultánea distintos ejes de la vida urbana. Por un lado, se prioriza la ejecución de un desagüe pluvial estructural, destinado a conducir el agua de lluvia de forma subterránea y reducir el riesgo de inundaciones. A esto se suma la construcción de bicisendas, que promueven el uso de medios de transporte sustentables y sin combustibles fósiles, y un reordenamiento del espacio público y los estacionamientos, orientado a optimizar la circulación vehicular y mejorar la seguridad vial.
El plan se inscribe en una estrategia de adaptación al cambio climático, con metas claras: prevenir eventos hídricos adversos, reducir la huella de carbono, fomentar hábitos de movilidad más sostenibles y generar beneficios a largo plazo para la comunidad.
El contexto climático y la necesidad de anticiparse
La iniciativa surge como respuesta a fenómenos climáticos que ya impactan en la región, como precipitaciones intensas concentradas en cortos períodos, olas de calor y cambios en los patrones ambientales. El objetivo central es evitar situaciones críticas ante tormentas fuertes, incluso cuando no se trata de eventos extraordinarios, garantizando un correcto escurrimiento del agua.
Desde el Municipio se toma como referencia la experiencia de ciudades como Buenos Aires, Córdoba y Salta, donde la planificación anticipada de la infraestructura hidráulica permitió reducir riesgos y costos futuros. En ese sentido, la obra también apunta a generar conciencia ambiental y a consolidar una visión preventiva del desarrollo urbano.
La obra de desagüe pluvial como eje prioritario
El corazón del proyecto es la obra de desagüe pluvial, que permitirá resolver una problemática histórica de la ciudad. Actualmente, el agua de lluvia circula de manera superficial por la calle, generando anegamientos y deterioro de la calzada. Con esta intervención, el escurrimiento será conducido de forma subterránea, mejorando la seguridad y la durabilidad de la infraestructura vial.
Desde el punto de vista técnico, la obra contempla la colocación de tubos de hormigón premoldeado de 0,80 metros de diámetro, con pozos de una profundidad aproximada de 1,70 metros. Los trabajos se desarrollan sobre calle Flores, desde Necochea hasta avenida San Martín, y continúan por avenida San Martín hasta Aristóbulo del Valle, abarcando un total cercano a 790 metros lineales.
Según indicaron, el proyecto cuenta con un estudio hidráulico aprobado en 2017, una ordenanza municipal que autoriza su ejecución y financiamiento provincial, lo que garantiza su viabilidad técnica, legal y económica. Este respaldo permite avanzar con una obra de fondo, pensada no solo para resolver urgencias actuales, sino para acompañar el crecimiento futuro de Lobería.
