Dura crítica del Ministro Rodríguez a la desregulación de la vacuna contra aftosa
Crece la crítica a la desregulación de la vacunación contra la aftosa, con advertencias sobre riesgos sanitarios y pérdida de control.

El ministro de Desarrollo Agrario bonaerense, Javier Rodríguez, lanzó una fuerte crítica a la desregulación del sistema de vacunación contra la aftosa, al advertir que la medida podría poner en riesgo uno de los principales logros sanitarios de la ganadería argentina.
Según el funcionario, los cambios impulsados por el Gobierno nacional afectan directamente la organización territorial, el control sanitario y la eficacia del sistema vigente.
La modificación fue establecida por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) a través de una resolución que comenzará a regir en 2027.
Un nuevo esquema de vacunación
El nuevo modelo incorpora la participación de veterinarios independientes, que podrán aplicar vacunas sin estar vinculados a los entes sanitarios regionales.
Hasta ahora, el sistema se basaba en una articulación entre productores y fundaciones locales, que organizaban campañas, fiscalizaban el proceso y garantizaban la cobertura total del territorio.
Riesgos para la sanidad animal
Rodríguez advirtió que la desregulación de la aftosa puede debilitar un sistema que permitió a la Argentina recuperar y sostener su estatus sanitario.
Pérdida de cobertura y control
Entre los principales riesgos señalados, el ministro destacó:
- Falta de cobertura en pequeños productores
- Fragmentación de la información sanitaria
- Dificultades en el seguimiento de la vacunación
En ese sentido, explicó que los veterinarios independientes podrían priorizar grandes establecimientos, dejando de lado explotaciones más pequeñas.
El impacto en las campañas sanitarias
Otro de los puntos cuestionados es la posible eliminación del esquema de campañas coordinadas en plazos definidos.
El funcionario remarcó que la organización por campañas es clave para garantizar el control sanitario, ya que permite verificar de manera simultánea el cumplimiento de la vacunación en todo el territorio.
Sin ese esquema, advirtió, el control podría volverse “casi imposible”.
Un sistema construido durante décadas
El actual modelo sanitario se consolidó tras la crisis de aftosa de comienzos de los 2000, que tuvo un fuerte impacto en la producción y las exportaciones.
Rodríguez destacó que el sistema vigente se basa en una red de más de 300 entes sanitarios, conformados por productores y coordinados con el Estado.
Este modelo permitió alcanzar altos niveles de cobertura y garantizar la sanidad del rodeo bovino, posicionando a la Argentina como un país libre de aftosa.
