Piden dragado del arroyo Langueyú para prevenir inundaciones
El pedido de dragado del arroyo Langueyú busca mejorar el escurrimiento del agua y reducir anegamientos en Tandil ante lluvias intensas.

El Municipio de Tandil solicitó formalmente a la Provincia de Buenos Aires la ejecución del dragado del arroyo Langueyú, una obra considerada fundamental para optimizar el drenaje hídrico y reducir el riesgo de anegamientos en distintos sectores de la ciudad.
La iniciativa apunta a mejorar el funcionamiento del sistema hidráulico urbano en un contexto donde los eventos climáticos extremos, con lluvias intensas y concentradas, son cada vez más frecuentes.
El pedido se enfoca en un sector estratégico del curso de agua, comprendido entre la Ruta Nacional N° 226 —en la confluencia de los arroyos Del Fuerte y Blanco— y la Ruta Provincial N° 30.
Desde el gobierno local destacaron que intervenir en este tramo permitiría incrementar la capacidad de escurrimiento, facilitando el paso del agua y evitando acumulaciones que derivan en inundaciones o anegamientos.
Mejoras en el sistema hidráulico urbano
El dragado del arroyo Langueyú no solo implica la remoción de sedimentos, sino también una mejora integral en el comportamiento del sistema hídrico.
Entre los beneficios esperados se destacan:
- Un drenaje más eficiente en períodos de lluvias intensas
- La protección de viviendas e infraestructura urbana
- La reducción de puntos críticos de acumulación de agua
Las autoridades remarcaron que se trata de una obra de competencia provincial, por lo que resulta clave la articulación entre ambas jurisdicciones para su concreción.
Acciones complementarias del Municipio
Mientras avanza el pedido, el Municipio continúa desarrollando tareas de mantenimiento en la red de desagües pluviales. Estas incluyen la limpieza de sumideros y canales, inspecciones periódicas y la planificación de nuevas obras hidráulicas.
En paralelo, se trabaja en la elaboración de un pliego técnico para ampliar el cauce y mejorar las condiciones en las desembocaduras de los arroyos Del Fuerte y Blanco, además de intervenir en sectores específicos donde se acumulan sedimentos.
Las autoridades advirtieron que este tipo de intervenciones resulta cada vez más necesaria frente a los cambios en la intensidad y frecuencia de las lluvias, un fenómeno asociado al cambio climático.
