Un informe de la UBA propone coordinación en la investigación y la producción agrícola

Las temáticas que se investigan no tienen correlación con las demandas del sector.
Un informe de la UBA propone coordinación en la investigación y la producción agrícola en Agro y Negocios. Noticia de Región Mar del Plata

Según un estudio de la Universidad de Buenos Aires, el sistema científico investiga temas diferentes a los que demanda el agro y, mientras que en los cuatro cultivos más importantes se investigó rendimiento, genética y calidad de grano, los productores demandaron información sobre control de adversidades.

En las últimas dos décadas, la ciencia abordó temas distintos a los que demandan los productores, por lo que sería necesaria una mayor coordinación entre ambos sectores, concluyó un estudio de la Facultad de Agronomía de la UBA (Fauba) sobre la investigación científica vinculada al agro.

"La producción agropecuaria siempre se nutrió de los avances de la ciencia. Por eso analicé las características del sistema científico y tecnológico agropecuario nacional, y observé su vínculo con la producción de trigo, maíz, soja y girasol", explicó Diego Rotili en el marco de su tesis de maestría en Agronegocios en la Escuela para Graduados Alberto Soriano de la Fauba.

Según Rotili, mientras que la ciencia investigó mayormente el rendimiento, la genética y la calidad industrial de los cultivos, un sector de los productores del agro requirió información vinculada al control de adversidades -plagas, malezas y enfermedades- y a la fertilización de los cultivos, consignó la publicación Sobre La Tierra de la casa de altos estudios

"Hay una demanda de los productores agropecuarios que sería muy bueno satisfacer. A futuro, lo ideal es tratar de generar espacios en los que los productores y los investigadores se junten e interactúen más y mejor", reflexionó Rotili, docente de la cátedra de Cerealicultura.

Para el especialista, "en el caso de trigo, maíz y girasol, la Argentina aporta trabajos científicos de manera proporcional a los volúmenes que produce de cada uno, mientras que para la soja esta relación se modifica".

"La Argentina a escala mundial es el principal exportador de harina y aceite de soja, y el tercer mayor exportador de grano, sin embargo sólo genera el 3 por ciento de los artículos científicos sobre el cultivo", reveló Rotili.

Por otra parte, señaló que entre 2000 y 2018, 175 organizaciones diferentes produjeron conocimiento científico agropecuario y remarcó que sólo cinco generaron más de la mitad de los trabajos.

"Las universidades nacionales en conjunto, con la UBA a la cabeza, fueron las que más estudios publicaron; luego, siguieron el Conicet y el INTA; también se dieron numerosas colaboraciones entre entes nacionales e instituciones extranjeras de más de 80 países; en particular, con Estados Unidos, Brasil y España", completó.