Conmoción en Miramar por el asesinato de un adolescente

Una imponente marcha mostró el rechazo de la comunidad al asesinato de Luciano Olivera.
Conmoción en Miramar por el asesinato de un adolescente en General Alvarado. Noticia de Región Mar del Plata

Familiares y amigos de Luciano Olivera, el adolescente de 16 años asesinado de un balazo esta madrugada por policías, se manifestaron esta tarde en el centro de Miramar, en reclamo de justicia por el crimen del menor y en contra del gatillo fácil. Al finalizar la marcha se registraron incidentes frente a la comisaría de Miramar.

Si bien se había convocado a la marcha a partir de las 17, media hora antes los vecinos comenzaron a concentrarse en inmediaciones del centro miramarense, en la esquina de calle 21 y 26.

Con aplausos incesantes que se prolongaron por más de 10 minutos, familiares y amigos de la víctima exhibieron una gran pancarta con la leyenda "Justicia por Luciano Olivera. Basta de gatillo fácil". Con el correr de los minutos y sin dejar de aplaudir, comenzaron los gritos de "asesinos" e insultos de todo tipo a la Policía.

"Era el nieto del corazón desde los cuatro años, era muy compañero, yo tengo una distribuidora y era mi ayudante, siempre estaba conmigo para todos lados. Es algo muy triste", expresó a la agencia nacional de noticias Carlos Benavídez, abuelo de la víctima que fue protagonista de una persecución policial que culminó de la peor manera..

El hombre aseguró que el policía Maximiliano González conocía a Luciano porque "vive a dos cuadras" y que ayer en su cumpleaños usó el patrullero para ir a su casa a festejar. "Llegó a la noche en el móvil y lo subió a la vereda de la casa, después salió con el móvil de vuelta a seguir trabajando", sostuvo Carlos, y añadió "No tengo explicación porque en la filmación se vio que le tiró a matar".

Además, el abuelo descartó que se le haya escapado el disparo como según dio su versión el efectivo González.

Los manifestantes continuaron la movilización desde las plazas principales de la ciudad hasta llegar a la costa por la peatonal, mientras que unos 50 policías de infantería estaban apostados en la comisaría para resguardar el lugar, del que también fueron retirados todos los patrulleros por prevención.

Al regreso de la marcha se registraron incidentes con una lluvia de piedras que arrojaron un grupo de manifestantes sobre los efectivos que custodiaban la comisaría de Miramar. En una primera instancia, luego de que arrojaran una bomba molotov, el ataque fue repelido por infantería que arrojó balas de goma sobre quienes produjeron los ataques a la comisaría.

El Ministro Berni en Miramar
El ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, aseguró desde la ciudad que el policía detenido por el crimen de Luciano Olivera, “hizo todo mal”, y remarcó la insistencia permanente en “profesionalizar” a la fuerza.

En declaraciones al canal TN, Berni manifestó que “más allá de que si (Maximiliano González, el policía detenido) se asustó y disparó de manera accidental, entre la etapa previa al disparo, a todo lo que se llegó, hizo todo mal. Porque tuvo que cargar el arma, sacar el seguro, o la portaba sin seguro, eso se hará en la reconstrucción”.

“El efectivo policial, de manera inexplicable según él, disparó sin intencionalidad y absolutamente en ese momento fue detenido por los propios compañeros y puesto a disposición de la justicia”, relató el ministro, con lo que explicó que "no existió ningún tipo de encubrimiento del hecho".

En ese sentido, Berni añadió: “De manera negligente, con impericia, por eso insistimos permanentemente en la necesidad de profesionalizar a la Policía, una tarea que estamos haciendo desde el primer día que ingresamos y que obviamente lleva su tiempo”.

Al respecto, el ministro de seguridad bonaerense señaló que el policía detenido “se recibió hace cuatro años” y que al terminar “la escuela Vucetich” fue designado “en un lugar donde no hay mucha actividad policial como puede ser el conurbano bonaerense”, por lo que “obviamente necesitan entrenarse”.

Por último, el funcionario bonaerense aseguró que “no hay palabras para justificar semejante acto”, y que “no hay consuelo, no hay excusa”.

“La verdad que en una situación como esta no hay mucho para decir, más que garantizar que el proceso sea totalmente transparente y expeditivo, que a esta altura es lo único que puede uno hacer ante semejante desgracia”, concluyó Berni.