Verano con más dudas que certezas

Algunos empresarios evalúan no abrir sus negocios en temporada.
Verano con más dudas que certezas en General Alvarado. Noticia de Región Mar del Plata

El verano se aproxima y muchos tienen puestas sus expectativas en una reactivación económica de la mano de una temporada que hasta el momento ofrece más dudas que certezas.

El sector turístico es uno de los más golpeados por las medidas impuestas para contener el progreso de la pandemia y los resultados en los distritos de la costa atlántica se manifiestan en negocios cerrados, locales vacíos y niveles de desempleo record.

La esperanza en la reapertura y la llegada de los visitantes es una línea de vida para muchos emprendimientos que ven en las vacaciones una alternativa para recomponer negocios que vienen a los tumbos y con ellos la generación de puestos de trabajo.

El diagnóstico no es igual para todos. En Miramar, hay varios empresarios que piensan en no levantar la cortina en la temporada. El incremento de costos y la falta de lineamientos claros para sostener la operatividad son razones suficientes para que balnearios, restaurantes, hoteles y comercios no abran sus puertas en la próxima temporada.

Alejandro Cipolletta es uno de los principales desarrolladores de Miramar, que participa de tres emprendimientos hoteleros, de los cuales dos funcionan durante todo el año. Con él analizamos la situación y definió "Con el diario de hoy no abro".

Una determinación contundente que explica la situación que viven muchos empresarios que luego de estudiar los costos se enfrentan a números que los hacen tomar decisiones de este tipo.

"Vamos a tener todo preparado, en condiciones de funcionar y veremos cuál es la situación" explica Cipolletta, quien se vio seriamente perjudicado con el cierre a mediados de marzo y debe definir como tendrá que reconvertir su negocio sin preceptos claros.

"Nos preocupa la situación de los empleados y ellos también están preocupados" nos dice el hotelero, que no duda en sus definiciones. También comenta que muchos destinos nacionales e internacionales ya perdieron su temporada y que esa situación también puede darse en la costa atlántica. "Entiendo que el turismo se va a poder reactivar rápido, la gente tiene ganas de salir y la diferencia de cambio es un factor que propicia el turismo interno", contrapone.

Las variables a evaluar son muchas, un protocolo que todavía es desconocido para los prestadores, pero que seguramente obligará a realizar inversiones y modificar servicios, es uno de los temas que acompaña a la tarifa, que por el momento no tiene un monto asignado aunque se estima que sea similar a la del año pasado. Esto se mezcla con un incremento de costos que genera un cóctel que se bate en la cabeza de cualquiera que deba definir la continuidad de un negocio y que puede entender que es más barato cerrar que tener abierto.