Las enfermedades mentales aumentarán y serán clave en la gestión de salud

La OMS estima que en diez años los trastornos mentales serán la primera causa de discapacidad. La decana de la facultad de Psicología analizó la situación a nivel local y nacional.
Las enfermedades mentales aumentarán y serán clave en la gestión de salud en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

La gimnasta Simone Biles se refirió a la salud mental en el momento en que se retiró de algunas competencias de los Juegos Olímpicos Tokyo 2020. El mismo concepto usó la tenista Naomi Osaka para retirarse de la última edición de Roland Garros y la nadadora Defina Pignatiello tras las olimpíadas.

Todo eso se potenció en Argentina por la situación que atravesó el músico Chano Moreno Charpentier. Según su madre, Chano transitaba un cuadro de excitación psicomotriz y se agredía a sí mismo con un cuchillo entones llamó a emergencias. Había enfermeros y policías. Uno de ellos, Facundo Amendolara, le disparó en el abdomen y pudo haberlo matado.

Región Mar del Plata dialogó con la Doctora en Psicología, decana de la facultad de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Ana María Hernmosilia sobre la ley de salud mental

Hermosilla señaló que la ley se sancionó en 2010, fue una norma referente para toda la región y tomó estándares internacionales de Derechos Humanos. Rompió con la atención monovalente, los neuro psiquiátricos y es de salud mental y adicciones. Aborda a cada una con distintas estrategias pero desde un mismo lugar común que es la evitación de riesgo/daño. "Tiene todos los condimentos para que pueda ser utilizada eficazmente y necesita de muchos soportes. Es solo una herramienta", aclaró.

El propio texto de la norma establece que el gobierno debe disponer que un diez por ciento del presupuesto en salud se destine a salud mental. "Esto nunca pasó", señaló Hermosilla.

¿Por qué? "Estamos en un país empobrecido. Sin entrar en disquisiciones ideológicas, hasta 2015 la capacitación en seguridad se hizo en las fuerzas federales. Después, hubo cuatro años que a la ley se la dejó caer, el ministerio de Salud se convirtió en secretaría, no se implementó. No se hizo nada".

"De todas maneras siempre el presupuesto para salud mental fue el más postergado. Ponerlo en un lugar central exige de parte de los gobiernos la decisión política de poner el dinero que haga falta para priorizar este tema. En provincia plantean la implementación plena de la ley y las acciones van en ese sentido. Es mucho lo que hay que hacer", adelantó.

Salud mental socio comunitaria
La OMS dice que en el 9% de la población mundial tiene algún problema de salud mental y que en el 2030 esos trastornos van a ser la primera causa de discapacidad. En Argentina hay datos similares: el 29,1% de la población padecerá en algún momento de su vida una enfermedad mental.

Al ser consultada sobre dónde está parado el país para afrontar la problemática, Hermosilla contó que en 2012 fueron convocadas todas las carreras de psicología a la dirección Nacional de Salud Mental porque así lo establecía la ley: "O sea que desde 2013 hasta ahora las carreras están adecuando su formación y lo que estamos haciendo en función de esto es poner todos los esfuerzos en formar en la interdisciplina, en salud mental comunitaria, intervención en el territorio. Es decir, todo lo que la ley plantea".

"¿Qué hacemos para esto? Este es un proceso gradual y de cambio cultural que nos va a llevar bastantes años. Tenemos práctica socio comunitaria o sea que el estudiante de psicología de segundo a quinto año trabaja en territorio en este momento", subrayó.

"La representación del otrora loco también hay que trabajarla. La persona puede tener situaciones de falta de control por decirlo de alguna manera pero eso puede ser trabajado terapéuticamente con las apoyaturas necesarias por parte del estado. En este caso desde todas sus vertientes", expresó.

salud mental

El hábitat
La salud mental socio comunitaria, según Hermosilla, implica un trabajo en el territorio, el hábitat donde la persona está con su comunidad. "Cuando la persona sale de una intervención vuelve a ese lugar. Implica trabajar con los actores sociales, tener una mirada mucho más amplia del individuo en comunidad no del individuo aislado. Se trabaja con el hábitat y las redes de contención que la persona tenga y los recursos que posea".

Los profesionales trabajan con la familia. "Las apoyaturas tienen que abordar a la familia porque el individuo no es un ente aislado. No es lo mismo tener contención familiar que no tenerla", sostuvo y luego aseveró que la tendencia es que las internaciones sean voluntarias. "Que la persona consienta su internación".

La mayoría de las que hay en provincia son voluntarias. "En el tema de consumo de sustancias no hay tantos dispositivos funcionando y eso hay que atenderlo también. Por eso la ley planteaba dispositivos de medio camino, instituciones donde la persona pueda estar alojada con un equipo multidisplinario hasta tanto pueda reinsertarse que sería el logro terapéutico mayor".

El estado
La doctora señaló que el espíritu de la ley parte del concepto de que la persona es en comunidad, con su red de apoyo familiar, social, laboral. "Para eso el estado debe darle apoyatura. Controlas una excitación psicomotriz en una persona, la internas -otra de las cuestiones que se desvirtuaron con el caso Chano porque la ley prevé la internación involuntaria-, la compensas, le das el alta. Pero si esa persona no tiene trabajo, no tiene red de apoyo, no tiene posibilidades ¿qué hacemos?".

"La ley prevé dispositivos de medio camino, apoyaturas. Por eso es interministerial. Intervienen Trabajo, Desarrollo Social, Producción, Salud", indicó y explicó que "el estado debe apoyar a la persona con estos padecimientos para que pueda desarrollarse. Fuera de lo que es la pérdida de libertad donde en los otrora neuropsiquiátricos las personas pasaban ocho, nueve, diez años internados y aún tenemos pacientes residuales internados en esas condiciones".

La capacitación de las fuerzas de seguridad
Otro tema que la situación de Chano puso en crisis fue la cuestión de las fuerzas de seguridad. La especialista contó que en 2013 -cuando la ley se reglamentó-, el ministerio de Seguridad de la nación creó un protocolo de capacitación pero como es nacional era para las fuerzas federales.

"Quince días antes de lo que le pasó a Chano, en provincia se creó una comisión interministerial y se puso en agenda la necesidad de adherir a ese protocolo y de empezar a capacitar a la fuerza", dijo y agregó: "Las fuerzas tienen que acudir con una capacitación porque no es lo mismo tratar el delito que atender un caso de excitación psicomotriz".

Lo que falta
Luego, la decana adelantó que la provincia está armando equipos móviles de salud mental. "La idea es que funcionen en los hospitales generales. Son equipos interdisciplinarios que en un caso como el de Chano, por ejemplo, diagnostican y deciden la internación. También sería el que llama a la fuerza si fuera necesario. Pero ese equipo va con insumos, medicamentos y consta de un psiquiatra, médico, psicólogo y trabajadora social".

"Después, hay que avanzar sobre la capacitación de las fuerzas y lo que hace falta mayoritariamente en salud: los dispositivos de medio camino. Un alojamiento intermedio entre lo que es la internación y la salida a la comunidad o reinserción como se quiera llamar", manifestó.

"Es un tema de miles de años. Cambiar este sistema de internación es romper con el estigma y es cultural. Al loco se lo encerraba y quedaba silenciado, incluso por la familia. Esto cambia el paradigma. La persona con un padecimiento es sujeto de derecho y puede ejercer sus derechos y el estado debe ayudarlo".