Cambiar la realidad

La Ley Micaela se presenta como una herramienta poderosa para formar a los agentes del Estado.
Cambiar la realidad en Regionales. Noticia de Región Mar del Plata

Néstor García, papá de Micaela, la joven estudiante víctima de un brutal femicidio el 1 de abril de 2017 en Gualeguay, Integra el Ministerio de las Mujeres, políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense.

El Ingeniero tiene a cargo una tarea que no parece para nada fácil. Es el Director de Formación, que tiene que llevar a cabo la implementación de la Ley Micaela en el territorio provincial.

La Ley Micaela obliga a las personas que trabajan en el Estado a capacitarse en la temática de género de forma permanente y prevé sanciones a quienes forman parte de este proceso.

"Es una tarea maratónica, el Estado bonaerense tiene alrededor de 550 mil agentes" explica García, que además nos detalla que en este caso el número de personas a capacitar es muy grande porque la policía, los docentes y el sistema de salud está anclado en el estado provincial. "La meta es que al menos una vez podamos brindarle una capacitación a cada agente en estos 4 años".

Hacen falta capacitadores que implementen la Ley. "Trabajamos en dos programas de formadores, uno exclusivamente para municipios (tienen que adherir a la Ley Provincial). Nuestra idea es acompañar ese proceso de formación".

"Estamos formando capacitadores que no son del Ministerio, sino de los Organismos del Estado, para que sean formadores de la Ley Micaela hacia adentro de esos organismos" comenta el funcionario, que se encarga de formar un enjambre que pueda llegar a cada uno de los agentes distribuidos a lo largo y ancho del territorio bonaerense.

"Para este año teníamos planificado capacitar a las máximas autoridades del Ejecutivo y algunos organismos ya finalizaron la primera etapa".

La capacitación y la sensibilización tiene que llegar a todos. Los empleados del Estado, que se encargan de la atención al público y son quienes están en la primera línea de contacto con las víctimas cumplen un rol fundamental.
Llamativamente, todavía no hay un programa para la policía la policía, ya que el año pasado se vencieron los plazos para establecer los organismos de implementación.

Néstor nos cuenta que no ha habido resistencia, los comentarios han sido buenos "lo que noto es una cierta ansiedad por hacer las cosas ya, sobre todo en algunos estados municipales".

Dando cátedra de una gran dosis de paciencia, explica "Apostamos a la presencialidad, en formato tipo taller. Los saberes se construyen entre todos y en estos tiempos quizás se abusa de la virtualidad".

La estrategia es clara "Tiene que estar pensada y planificada para personas que no creen en esto, sino terminamos hablándonos entre nosotros. No creo que alguien pueda cambiar sus prácticas a través de una pantalla de computadora y que nosotros le digamos como pensamos. Esa persona tiene que entrar en algún tipo de contradicción interna. Para eso hay que trabajar en talleres reducidos".

"Este es momento de planificar, de generar capacitadores. Si queremos apurarnos podemos cometer errores. No podemos provocar que las personas que no creen en esto se sientan atacadas y se cierren. Si se cierran los perdemos. Es un camino largo" concluye.