Mar del Plata en carrera por flexibilizar el ASPO mientras surgen brotes de covid-19

La ciudad trata de reactivar la economía de diversos sectores en un mar de incertidumbre para las empresas turísticas.
Mar del Plata en carrera por flexibilizar el ASPO mientras surgen brotes de covid-19 en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

Estaban llegando los carnavales y Mar del Plata tenía los balnearios armados esperando a los últimos turistas de la temporada que debería haber terminado en Semana Santa. Pero la ola crecía y crecía. Antes que nos tape el agua y con los primeros argentinos que llegaban del extranjero, que se contaban como los primeros casos de coronavirus en nuestro país, se decidió prevenir a curar.

El Presidente Alberto Fernández habló para todos. "Deberán someterse al Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio, esto quiere decir que a partir de ese momento nadie puede moverse de su residencia, todos tienen que quedarse en sus casas" dijo Fernández y el 19 de Marzo comenzó el ASPO.

Las carpas seguían en la playa. Nadie podía salir, solo el personal esencial y seguimos sumando términos que aprendimos en un puñado de días. Mar del Plata se perderá un par de fines de semana largos y más tarde las vacaciones. Se armó una campaña para pedirle al turismo que no viniera. Parecía que la locura había ganado y en realidad se buscó ganar tiempo. Sin vacuna, el virus sigue ahí y la única prevención que tenemos es la higiene, la distancia personal y el tapabocas que ahora es parte de nuestra indumentaria.

Mar del Plata tomó las medidas de sus pares y se pusieron los retenes en los accesos para evitar que ingresen a la ciudad personas sin el permiso correspondiente y así surgieron historias increíbles de gente entrando oculta en baúles, las coronacombis y hasta el joven cordobés que ingresó en el auto de un amigo y con su documento.




Con algo más de 640.000 habitantes, la ciudad cuenta con más población que 9 provincias y se asemeja a muchas localidades del Gran Buenos Aires. Además, en el índice de desocupación que no abandona los primeros puestos en el ranking nacional, era posible esperar que la crisis que provoca el aislamiento haga un desastre.

Entre las medidas de contención generadas por el Gobierno Nacional y Provincial, como el IFE, los ATP y demás programas, la contención parece funcionar pero no deja muy claro hasta cuándo.

Datos del ANSES manifiestan que 1 de cada 4 marplatenses obtuvo un beneficio por parte del organismo desde que se crearon las herramientas de ayuda ante negocios cerrados y la imposibilidad de salir a rebuscarse. Más allá de esto, la demanda de alimentos por parte de vecinos que se encontraron sin recursos para comer resintió la operatoria que ya se realizaba por parte de Desarrollo Social.

Hasta ahora todo parece resistir con alfileres, buena voluntad, mucha solidaridad y pocas alternativas. Aunque parece que escasean las ideas cuando vemos que a los músicos les dan bolsas de comida en lugar de soluciones.

Por otra parte, sectores concretos, vinculados al turismo o el entretenimiento sufren de una manera inimaginable, poniendo en riesgo fuentes de trabajo, inversiones y atractivos de una ciudad cuyos ingresos se sostienen en buena parte por el turismo. Ellos reclaman una Ley de emergencia que los ampare y soluciones para este período ya que el horizonte de apertura les queda demasiado lejos.

Mientras tanto se fortaleció el sistema de salud y la llegada del Hospital Modular sumará 76 camas de diferente complejidad a un sistema que entre lo público y lo privado alcanza las 1.700 camas.

En el plano político, la paz romana parece resquebrajarse y el reciente aumento del boleto de colectivo puso a las figuras en el tablero en una partida que se da en un escenario sumamente delicado. La relación con Provincia y Nación parece no conocer de colores políticos y a nivel regional, entre pares surgen algunos chisporroteos a los que no debe darse mayor importancia por el momento.

Actualmente, Mar del Plata sufre una cantidad de brotes de contagios de covid-19, que comenzaron en un centro de salud y ahora se cuentan nuevos focos en una escalada que muestra la peligrosidad de un virus que se propaga sin piedad. Volver atrás parecería imposible de resistir para una economía tan debilitada pero el Intendente Montenegro dejó en claro que no dudará en retroceder en la flexibilización de la cuarentena si es necesario.

La pandemia seguirá siendo parte de la normalidad en cualquiera de sus formas, hasta que la vacuna nos pique y haga efecto.