Aniversario del último golpe de Estado en el HCD marplatense

Aniversario del último golpe de Estado en el HCD marplatense

Este domingo, y en el marco de la conmemoración por el 37º aniversario del último golpe de Estado, sucedido el 24 de marzo de 1976, se llevó a cabo una sesión pública especial en el recinto del Honorable Concejo Deliberante de General Pueyrredon. Estuvo presente el Intendente Municipal Gustavo Pulti, Presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora de Mar del Plata María Juana “Marucha” Rivas, la representante de Abuelas de Plaza de Mayo en Mar del Plata Leda Barreiro, integrantes de la Comisión Municipal por la Memoria junto a demás organismos de Derechos Humanos, funcionarios del Departamento Ejecutivo, funcionarios del Poder Legislativo y Judicial, la Senadora Cristina Di Rado, el director provincial de Turismo, Deporte y Medio Ambiente Juan Curuchet, representantes de instituciones eclesiásticas, representantes de organismos Provinciales y Nacionales, representantes del Centro de ex Soldados Combatientes en Malvinas, colegios profesionales y gremios.
En este contexto, el Intendente Pulti se refirió a la conmemoración del golpe de Estado de 1976: “Es una práctica que tiene el Concejo Deliberante que nos parece importante porque en marzo de 1976 abrió una época que necesitamos, claramente, tener presente en la actualidad. Que las personas de distintas generaciones, los chicos y chicas de nuestra comunidad –incluso los más grandes- tengan presente una conclusión de esa experiencia. Las experiencias sirven en la medida que reflexionemos sobre ella, sin e posible que se tropiece innumerables cantidad de veces con la misma piedra”
Asimismo, el Jefe Comunal explicó que “el ’76 fue el avasallamiento de las libertades individuales, de la eliminación de las posibilidades de pensar distinto, el deseo de suprimir al otro y concretarlo con la fuerza y el poder del Estado-. La inmensa mayoría del pueblo argentino y marplatense, queremos vivir en paz, en comunidad, ama la democracia, desea el diálogo, valora la tolerancia, se nutre de la pluralidad: esta es una ciudad donde convergen los destinos de personas desde los países hermanos de Latinoamérica, Asia, Europa y hasta las comunidades originarias. Es, justamente, la antítesis de ese deseo bestial que se apoderó del país en marzo del ’76”.