La delicada situación de la movilidad y el transporte en Mar del Plata

Tras la pandemia las deficiencias del servicio de colectivos y taxis quedaron en evidencia. ¿La licitación del transporte y la llegada de aplicaciones como Uber serán la solución?
La delicada situación de la movilidad y el transporte en Mar del Plata en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

La vuelta a la normalidad después de las medidas de aislamiento por el COVID parece haber desnudado una crisis en el transporte público de la ciudad. Los colectivos no retomaron el ritmo pre pandemia y circulan menos unidades, de noche no hay taxis ni remises, las aplicaciones como UBER o Cabify están prohibidas. Todo redunda en una mayor circulación vehicular que resulta caótica por la cantidad de automotores, la falta de lugares para estacionar y las intervenciones y los decks que reducen el espacio en la vía pública.

La arquitecta y docente de Urbanismo en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), Adriana Olivera, destacó que hay que crear las condiciones para otro tipo de desplazamientos. Si bien consideró que son procesos largos, detalló que "el trazado de colectivos responde a una ciudad de hace 50 años cuando la lógica de funcionamiento era otra".

Luego recordó que en 2020 se presentó el Sistema Integral de Transporte Urbano (SITU) que promovía la creación de un anillo cincunvalar con estaciones. Pero en la audiencia pública el sistema mediante el cual el gobierno local pretendía licitar el transporte fue cuestionado por instituciones y por particulares.

"Las principales falencias eran que todo estaba a cargo del usuario y que los recorridos no eran lo suficientemente extendidos para los barrios más desfavorecidos", explicó Olivera. El SITU no contó con el aval del Concejo Deliberante y la gestión de Montenegro se comprometió a volver a elevarlo con modificaciones. Eso nunca ocurrió y se desconoce la fecha en que se enviará.

Si bien el gobierno local sostiene que el pliego surgió de un proceso participativo, la especialista explicó que "la participación es otra cosa. Implica una retroalimentación de la propuesta. Ellos hicieron presentaciones en las cuales especialistas opinamos pero no significa que las tuvieron en cuenta. Hay que ver cómo es cuando lo presenten. Pero es muy difícil".

La base es discutir qué ciudad queremos
El pliego contemplaba reclamos añejos como el boleto combinado y que no todas las líneas vayan hasta el centro. ¿Qué es lo que no le puede faltar? "El uso de suelo. Cómo está concebida en este momento la ciudad es una más de las variables que debe estar incluida y el pliego no la contemplaba".

"No es lo mismo que pongas una super terminal de trasbordo en el centro, por ejemplo, porque vas a complejizar el sistema. Las nuevas miradas hablan del DOT. El Desarrollo Orientado al Transporte. Tenes que acompañar esas propuestas de planificación con normativas en transporte y en uso de suelo. La base de eso es discutir hacia dónde queremos ir con la ciudad, qué ciudad queremos y qué espacio queremos que se desarrolle", puntualizó.

El SITU tenía incorporada en el anillo circunvalar una estación de trasbordo en el barrio Las Heras. "En un límite del barrio hay muchos asentamientos y en otro grandes clubes, actividades que necesitan de mucho espacio. Dónde se va a poner ese lugar implica un desarrollo para esa área que tiene que ir acompañado de normativa específica de ordenamiento territorial".

"Puede haber una propuesta de desarrollar de un área pero cómo, con qué políticas no puede quedar al libre albedrío. No podes decir la estación va a acá. Tenes que ver cómo va a transformar esa zona. Eso no estaba contemplado", señaló.

El pliego tampoco mencionaba cuestiones de impacto ambiental. "De los tres terrenos que se necesitaban (N de la R: para las estaciones de trasbordo) uno era propiedad de la municipalidad y los otros dos se tenían que comprar. Había demasiados interrogantes en esa propuesta".

Otro de los temas que se marcaron en las audiencias fue que el plazo para reconvertir la flota de colectivos a unidades a base de energía eléctrica era muy alto. Al ser consultada sobre si todos esos cambios se podrán lograr con los empresarios que explotan el servicio en Mar del Plata, Olivera respondió que otras ciudades del país ya cuentan con ese tipo de tecnología. "El grupo que está a cargo del transporte no ha ido acompañando este proceso de nuevas propuestas, ni cambios estructurales. Estamos de acuerdo en que nuestro transporte público es muy malo. Pero si Mendoza pudo por qué no va a poder Mar del Plata".

taxi mardel

Que venga Uber
Por la noche, sobre todo durante el verano, se ha vuelto casi imposible conseguir un taxi y sobre esta situación Olivera manifestó que "así como hablamos del monopolio del transporte, el sistema de los taxis siempre fue muy monopólico".

No obstante, Olivera señaló que el servicio público no está siendo suficiente y que las aplicaciones como Uber o Cabify podrían solucionar el problema. "Si tengo una competencia que mejora un servicio, voy a tratar de mejorar porque me tengo que hacer más competente. Quizás están acostumbrados a no tener competencia y por eso se oponen. También se oponen al GPS. No quieren invertir en su negocio".

Sin embargo, aclaró que los autos de las aplicaciones deben estar en condiciones, contar con un seguro y una licencia de conducir adecuada. "Debe haber regulación y control. Con los taxis y remises no es suficiente".

Hay que regular los decks
Sin ciclovías y sin transporte público eficiente, la mayoría de la gente se ve obligada a circular en automóvil mientras los decks y las intervenciones que hay en algunas esquinas de mucho tránsito no facilitan las condiciones.

"Los decks requieren una reconfiguración. Hay que regular y establecer cómo deben ser. No permitir cualquiera y tener cuidado cuando están en las esquinas. Ese tipo de intervenciones requieren regularizaciones y normativas.
Dimensionarlos de forma tal que no invadan tanto las calles y, si lo hacen, cómo se diseña para que no se produzcan accidentes y no se restrinja tanto la circulación", detalló.

Olivera recordó que con la CASV trabajan en la conformación de áreas calmas. Calles donde no se puede transitar a más de 20 o 30 kilómetros por hora y en cuanto a las intervenciones en esquinas, la especialista dijo que hay que estudiarlas. "Cada intersección requiere soluciones particulares y en algunas zonas molestan".

No hay continuidad en las políticas
Olivera valoró la planificación que hay en Mar del Plata y precisó que fue resultado de un proceso largo que se inició en el gobierno de Gustavo Pulti cuando se confeccionó el Plan Maestro del Transporte y el Tránsito y la encuesta de Origen Destino.

No obstante, sostuvo que "no hay una continuidad en las políticas de implementación de los planes. Los instrumentos están. El gobierno de Arroyo guardó en un cajón la planificación". Mientras que en la gestión de Guillermo Montenegro lo que era una dirección pasó a ser la Subsecretaría de Movilidad Urbana. "Una de las grandes problemáticas de nuestras ciudades".

Olivera aclaró que las ciudades no están configuradas bajo la lógica del modelo de desplazamiento que hay en la actualidad. "Hace 20 años se miraba el transporte y ahora se mira lo que hacen las personas que nos movemos en diferentes medios y de diferentes modos. Esa articulación en ese traspaso y adecuación del espacio público para los desplazamientos de todos los modos en que nos trasladamos y nos desplazamos es una ingeniería muy complicada".

El gobierno local tomó muchas de las cuestiones del Plan Maestro y convocó a la Comisión Asesora de Seguridad Vial (CASV) que Olivera integra como representante de la facultad de Arquitectura de Universidad Nacional de Mar del Plata. "Estamos discutiendo muchas de las cuestiones que queremos que se implementen. Pero esos acuerdos entre las instituciones y los especialistas con la municipalidad y la implementación son un largo proceso", explicó.

La especialista puso como ejemplo a las ciclovías, un proyecto que ya estaba delineado en el Plan Maestro. "A Arroyo no le interesó y Montenegro dijo vamos a construir sobre estas temáticas. Todos vemos cómo las personas se trasladan en bicicleta y hay que promover esta forma de movilidad activa. Significa que tengo que proponer que la gente camine más, ande más en bicicleta, monopatín y después todo el resto".

"No es que salgo con un cartel diciendo ´quiero movilidad activa´. Tengo que crear las condiciones y el soporte para promoverla. Este proceso está llevando dos o tres años solo en esta gestión", indicó.