Las responsabilidades de la municipalidad y la provincia en el desastre de Luna Roja

El balneario está contaminado con materia fecal. Es un emblema de Chapadmalal que está en pleno desarrollo turístico.
Las responsabilidades de la municipalidad y la provincia en el desastre de Luna Roja en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

Los vecinos nucleados en la Asamblea Luna Roja denunciaron al concesionario de ese balneario, la firma EJC SA, por un nuevo vertido de efluentes cloacales al arroyo Lobería, el curso de agua que atraviesa la playa y desemboca en el mar.

El hecho ocurrió el 10 de octubre. La semana pasada, la asamblea amplió la denuncia con un estudio sobre el agua del arroyo que determinó que hay contaminación por materia fecal.

El análisis detectó que el agua tiene unas 350 mil veces el nivel de enterococos permitido. Uno de los bioindicadores que se utilizan para medir la contaminación fecal. El volumen hallado genera un aumento de diez veces en la probabilidad de que los bañistas contraigan enfermedades como gastroenteritis y trece veces Enfermedades Febriles Respiratorias Agudas, entre ellas la neumonía bacteriana.

La contaminación comenzó hace quince años: entre 2005 y 2007, se construyeron cabañas a la vera del arroyo, dentro del balneario. Un complejo exclusivo en medio de una zona, Chapadmalal, que está en pleno desarrollo turístico. Las cloacas del complejo, que incluye un restaurant, suelen rebalsar la cámara séptica y desagotar en el arroyo.

El municipio clausuró el balneario y el Ente Municipal de Turismo (EMTUR) reconoció que hay una "posible contaminación en las aguas y arenas del lugar". Y que "se encuentra en riesgo la salubridad pública".

Kanki Alonso, integrante de la Asamblea explicó la ilegalidad del complejo. "El artículo 142 del Código de Aguas de la provincia de Buenos Aires prohíbe las construcciones edilicias a menos de 150 metros de la línea de ribera".

La norma es del año 1999. "Todo lo que se hizo en adelante son construcciones que infringen el código", dijo y advirtió que hay una omisión en el contralor por parte de la Autoridad del Agua, el ente bonaerense que es la autoridad de aplicación.

"Si se hubiese cumplido esa ley provincial, no estaríamos discutiendo estas causas penales con el anterior administrador procesado penalmente mientras que ahora quedará procesado el actual por infracción a ley de residuos peligrosos y al código penal por contaminación del agua", indicó.

La Asamblea también ve que el municipio no ofrece soluciones. "Vecinas y vecinos fueron a la delegación Chapadmalal y al Ente de Turismo (EMTUR). En ningún lado pudieron mostrarles las actas de constatación que clausuran el balneario", sostuvo Alonso.

"Es muy turbio el proceso administrativo, hay falta de transparencia por parte del gobierno", dijo y recordó que se trata de derechos constitucionales como es el de vivir en un ambiente sano. "Hay un encubrimiento. El balneario no tiene la faja de clausura, tiene un cartelito que dice que lo están mejorando".

Los vecinos desconfían con razón. El pasado 17 de octubre, el delegado de Chapadmalal les confirmó que Manantiales -otro balneario de la zona- trabajó sin habilitación municipal. "Hay muchas irregularidades. De vuelta les queda la situación servida para ejercer la arbitrariedad que ejerciera la secretaría de Gobierno el año pasado que, sin dictamen del juzgado de faltas, les permitió seguir con la explotación", consideró.

Ninguna respuesta de la Autoridad del Agua
La Autoridad del Agua, además, nunca respondió las denuncias que los vecinos presentaron hace seis y ocho meses. No obstante, el ente ha hecho infracciones tanto a Luna Roja como a Manantiales porque no están inscriptos en el registro de usuarios de agua de la provincia de Buenos Aires.

"Tampoco tienen el aforador, que es un medidor del caudal de agua que extraen y tampoco tienen el permiso de prefactibilidad y factibilidad para el tratamiento de aguas residuales y sanitarias. Así que todas las actividades sanitarias y de aguas de los dos balnearios son clandestinas", subrayó Alonso.

"No tendríamos que ser nosotros quienes denuncian a un balneario que durante 20 años funcionó sin un permiso de habilitación de un sistema de cloacas habiendo un delegado de la Autoridad del Agua. Que lleguemos a esta instancia es una demostración de que los organismos del estado no están cumpliendo porque su misión es la de contralor. Son ellos los contralores, no los vecinos".

cabañas luna roja

Deberían sacar las cabañas
Para los vecinos no se atiende la causa de fondo que es la clausura de la hotelería dentro de Luna Roja. "Las cabañas no pueden estar trabajando. Es una carga de cloacas muy grande para el ambiente además de ser una infracción al Código de Aguas de la provincia, están construidas sobre médanos. Redujeron el espacio de playa que era de uso público hasta antes de 2006. Así los privados siguen avanzando sobre bienes de uso y dominio público y deteriorando el ambiente. Incluso el trabajo porque las personas que trabajan en un balneario que está en estas condiciones están en una situación muy vulnerable".

La asamblea quiere que el municipio sea democrático en la toma de decisiones sobre bienes comunes. "El municipio concesiona sin participación ciudadana. Habría que preguntarle a la gente si quiere alquilar la playa y después quedarse sin playa".

"Cuando uno habla esto con la gente de gobierno nos dicen: No, nosotros concesionamos el 40% de la playa para uso privado y el 60 para uso público. Eso dice la ordenanza pero la realidad concreta cuando uno baja a la playa es que eso no está delimitado. Y si denuncias al EMTUR o a la delegación Chapadmalal, no se genera ningún tipo de inspección. No
cumplen con la función de contralor".

"El municipio no es transparente, no democratiza la toma de decisiones, lo que cobra como canon al balneario es irrisorio, el contralor es deficiente y cuando los vecinos denuncian, no accionan los mecanismos de control", detalló.

"Pedimos al municipio que aquellas construcciones que están edificadas en cemento con ladrillos en áreas de restricción hidráulica por cercanía de los arroyos o en áreas de los 150 metros de la línea de rivera se demuelan y se haga una recomposición ambiental del lugar", concluyó.