Ninguna ciudad le ganó a la inseguridad estableciendo cierres

Un grupo de vecinos quiere cerrar el barrio La Florida pero los especialistas coinciden en que ese no es el camino y en que los cierres crean más desigualdad.
Ninguna ciudad le ganó a la inseguridad estableciendo cierres en General Pueyrredon. Noticia de Región Mar del Plata

Una parte de los vecinos de La Florida, no todos, quiere cerrar el barrio y que haya solo dos accesos. Su objetivo es mejorar la seguridad. El Concejo Deliberante está en pleno tratamiento de la solicitud. En la sesión del jueves pasado todos los bloques aprobaron el pedido de un informe al gobierno local sobre la medida.

Región Mar del Plata dialogó con los docentes de la facultad de Arquitectura, Adriana Olivera y Guillermo Bengoa y con el presidente del Colegio de Arquitectos, Eduardo Agüero. Los tres coincidieron en que cerrar no es la solución y en que la seguridad podría ser mejor con la revalorización del espacio público.

El profesor de la Facultad de Arquitectura, Urbanismo y Diseño de la UNMDP, Guillermo Bengoa indicó que la ciudad debe ser abierta más allá del aumento de la inseguridad. "Se comprende ese temor pero, en general, la idea de cerrar un lugar suena más a percepción de que estás más seguro a que realmente sea así. Las estadísticas no muestran que aumente la seguridad cerrando barrios".

Además, apuntó que "se aumenta la seguridad iluminando mejor, creando más espacios públicos. Hasta las ciudades más violentas, como Medellín en Colombia, son paradigmáticas en eso".

Luego se preguntó qué pasaría si los que viven por Constitución, los de atrás de Carrefour, Pompeya o Don Bosco deciden cerrar. "La ciudad desaparecía. Habría una serie de barrios cerrados. Sería muy difícil trabajar, ejecutar las actividades cotidianas, conocer otra gente. Como sociedad no es una buena solución y ataca más al efecto que es el robo que a la causa que es la desigualdad urbana o la desigualdad social".

Tras aclarar que los cerramientos más que disminuir la brecha social, la aumentan, Bengoa quien también es parte del Instituto del Hábitat y el Ambiente de la Universidad, explicó que hay muchas cosas que requieren que el barrio esté abierto. "Los bomberos y la ambulancia en caso de un siniestro, el transporte público, la recolección de residuos, los taxis. Hay un montón de factores que pueden empeorar la calidad de vida de la gente si está cerrado".

Bengoa remarcó que para tomar una decisión debe hacerse un estudio de impacto ambiental y aclaró que la ciudad nace por la comunicación y "las ciudades que se han admirado en el mundo desde Atenas y Roma a Nueva York no cierran los barrios, siguen abiertas. Habría que ver si queremos ser más tercermundistas o más cercanos a como se vive en el primer mundo".

El especialista, que trabajó en el primer Plan Estratégico (en el año 2004) no cree que falte planificación para el crecimiento de la ciudad. "Aquel plan decía que la vieja terminal tenía que transformarse en un polo de desarrollo público. Proponía que la mitad que estaba vacía fuera plaza y la otra un centro cultural. Las administraciones que siguieron dijeron que el plan decía que había que revalorizarla y para ellos revalorizarla fue transformarla en un shopping. Entonces se toma lo que se quiere de cada plan y lo que no se oculta. Pareciera que hay cierto carácter marplatense, que viene de siempre, de improvisar porque total la temporada nos va a salvar. Y seguimos improvisando".

"Un modelo cada vez más privatista"
El presidente del Colegio de Arquitectos de la provincia de Buenos Aires Distrito IX, Eduardo Agüero, se refirió al proyecto que está tratando el Concejo Deliberante y señaló: "Queda poco claro quién controla, cómo es el sistema de seguridad más allá del alambrado perimetral, quién lo paga. Creo que no es la solución. Esto de que el estado no puede garantizar ciertos servicios básicos entonces hay que privatizar me parece que es una política equivocada".

"El estado debiera garantizar la seguridad, tendría que tener los recursos para hacerlo. Mar del Plata es una ciudad bastante dispersa, tiene una extensión territorial muy importante. Ese modelo de desarrollo común a todas las ciudades latinoamericanas es bastante costoso desde el punto de vista de los servicios urbanos", observó.

Agüero también puso como ejemplo a la urbe colombiana. "Otras ciudades que han tenido problemas terribles de seguridad como Medellín, han optado por la revalorización del espacio público, la iluminación, entre otras cosas, y no por las cámaras de seguridad y las rejas que no tienen límites".

"Las calles son públicas y debe haber accesos libres. Estamos en un proceso de privatización de todo: desde Parque Camet a las playas. Un modelo de desarrollo urbano muy dependiente de los barrios cerrados donde el mercado inmobiliario vende edificios con rejas, seguridad privada y las plantas bajas están negadas. Un modelo cada vez más privatista que a la larga termina generando más inseguridad", dijo.

Para el titular del Colegio el cambio debe venir de abajo hacia arriba y citó el ejemplo de los balnearios. En el último tiempo se empezó a discutir que las concesiones restrinjan el acceso. "El pensamiento respecto al uso de la arena empieza a cambiar. El Emtur dijo que las nuevas concesiones no iban a permitir más sombra fija. El estado de alguna manera empieza a tomar cuenta de un humor social distinto. Ahí está la clave, el cambio es de abajo hacia arriba".

"Una ciudad menos democrática"
Adriana Olivera, docente de Urbanismo en la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP), dijo que el argumento de la inseguridad es "poco sólido" para sostener el cierre del barrio.

"Una ciudad es más democrática e igualitaria si todos podemos transitar por todos lados. Las calles que pretenden cerrar son del estado, de la municipalidad. ¿Cuál es el argumento jurídico que les permite cerrar el barrio?", se preguntó.

La especialista profundizó en el argumento de la inseguridad. "Creen que el vecino no puede ser un asaltante posible o porque se encierren en un barrio nadie les va a robar cuando sabemos que en los barrios privados también existen hechos de inseguridad".

"Hay otros mecanismos -continuó- la herramienta de las cámaras de seguridad, mejorar la iluminación, hay mecanismos de tratamiento del espacio público que permiten que los lugares sean más seguros. Que no estén cerrados entre arboledas, que no haya recodos oscuros. Hay formas de tratamiento del espacio público para garantizar la seguridad".

"Uno entiende que la ciudad está muy extendida y no hay forma de controlar con la policía. Es casi imposible. Pero encerrarnos no me parece un mecanismo. No haces más democrática a la ciudad y la haces menos igualitaria porque ellos argumentan que la inseguridad se da porque tienen algo que es factible que el otro les robe. Están estigmatizando que solo el pobre es el que roba", detalló.