El INTA trabajará en conjunto con el Banco de Alimentos de Balcarce

En el marco del Plan Argentina contra el Hambre, el INTA firmó un convenio con el Banco de Alimentos de Balcarce para rescatar frutas y hortalizas que se desechan por defectos de tamaño o forma con la finalidad de que sean aprovechadas por personas en condición de vulnerabilidad económica y social.
El INTA trabajará en conjunto con el Banco de Alimentos de Balcarce en Agro y Negocios. Noticia de Región Mar del Plata

El INTA unió fuerzas con el Banco de Alimentos de Balcarce para promover la articulación entre ambas instituciones con el fin de incrementar los volúmenes de rescate de frutas y hortalizas.

"La intención es poder identificar y cuantificar aquella parte de la producción frutihortícola que no ingresa en la cadena de comercialización por no cumplir con las normas de tipificación (tamaño pequeño o defectos de forma y aspecto), pero que se encuentra apta para el consumo humano", explicó Alejandra Yommi, responsable del proyecto por el INTA.

Si bien el rescate era una actividad que ya realizaban en el cinturón frutihortícola de Mar del Plata los Bancos de Alimentos que conforman el Consorcio de Bancos de Alimentos Mar y Sierras -compuesto por los Bancos de Balcarce, Mar del Plata y Tandil-, "se conseguía poca mercadería y el costo logístico era muy alto", sostuvo Javier Fornieles, presidente del Banco de Alimentos de Balcarce.

Estos Bancos alquilan el predio de la Sociedad Rural de Mar del Plata, donde se encuentra el Centro de Rescate de Frutas y Hortalizas. A partir de un contacto más estrecho con los donantes y la labor del INTA, que conectó a más productores con el Centro de Rescate, se superó ampliamente el volumen de alimentos rescatados.

"Se espera que el volumen y también la calidad de las hortalizas y frutas rescatadas aumenten considerablemente a partir del trabajo mancomunado entre los Bancos, el INTA y la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad de Mar del Plata y en la medida que se consolide este trabajo interinstitucional", precisó Yommi.

En ese sentido, la incorporación del INTA permite la participación de especialistas para estudiar las distintas cadenas de producción, estimar volúmenes de hortalizas y frutas que se descartan, los momentos del año y puntos de la cadena productiva más conveniente para el rescate. Por otro lado, posibilita la capacitación de los productores en Buenas Prácticas Agrícolas aplicadas a la frutihorticultura.

Respecto del rol del INTA, Yommi subrayó que se busca "propiciar la participación y conformación de redes que apunten a alcanzar la seguridad alimentaria en los sectores más vulnerables de la sociedad, con participación del programa ProHuerta".

Para cumplir con los objetivos planteados se creó un Comité Coordinador, con representantes de cada una de las partes, que deberá preparar el programa anual de actividades y hacer el seguimiento de cada una de ellas, mientras se establece el grado de avance del Proyecto.

El predio de la Sociedad Rural cuenta con dos galpones y dispone de un espacio físico para la instalación de oficinas y un lugar de reuniones, que podrá utilizar el INTA, en el marco del Convenio con el Banco de Alimentos de Balcarce. Pero, además, cuenta con una superficie de al menos cinco hectáreas en las cuales se podrían hacer parcelas demostrativas e investigaciones en frutihorticultura con un abordaje agroecológico.